Liberados tres de los aficionados senegaleses implicados en los altercados de la final de la Copa Africana
Datos sobre el Senegal menos Marruecos
En relación con esos mismos sucesos, otros quince seguidores senegaleses están cumpliendo condenas que oscilan entre seis meses y un año de cárcel.
Habían sido arrestados desde la final del 18 de enero en la ciudad marroquí de Rabat, imputados por conductas de hooliganismo, que abarcan agresiones a las autoridades policiales, intrusión en el campo y arrojo de proyectiles.
Además, un ciudadano francés con raíces argelinas fue puesto en libertad este sábado tras completar tres meses entre rejas por haber arrojado una botella de agua en el transcurso de la final.
Durante la noche del 18 de enero en Rabat, el juez del partido concedió un penalti a Marruecos en los minutos finales, justo después de invalidar un tanto anotado por Senegal.
El Tribunal Arbitral del Deporte fallará
Los deportistas, molestos por esa resolución, dejaron el campo de juego, lo que provocó un desorden total en la final. Los hinchas de los Leones de la Teranga intentaron acceder al césped y lanzaron diversos objetos sobre el terreno.
Al final, los jugadores volvieron al partido, y el delantero del Real Madrid Brahim Díaz erró el penalti. Posteriormente, Pape Gueye marcó el gol decisivo en la prórroga.
Tras la resolución de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) de adjudicar el campeonato al equipo marroquí el 17 de marzo, Senegal apeló ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS).