Giuliano Simeone, el recurso adicional de un Scaloni que se ve reflejado en él
Allá donde va Argentina, el suelo retumba. Aunque en el país sudamericano la situación económica desde hace décadas no permite grandes lujos ni concesiones, los seguidores de la albiceleste siempre superan cualquier dificultad para acompañar a su equipo. Y más ahora, cuando disfrutan del título de campeones del mundo. En la actual convocatoria de Lionel Scaloni no falta talento, pero a eso se suma un plus especial: la entrega.
En esta línea de pensamiento, Giuliano Simeone brilla como uno de los grandes referentes del conjunto que esta noche debuta en el Mundial. Tras una temporada muy robusta con el Atlético de Madrid, el hijo del entrenador colchonero ha acumulado más de 2.100 minutos en LaLiga y ha destacado no solo por ser el cuarto jugador con más minutos, sino especialmente por su labor defensiva, con más de 100 recuperaciones en total.
Al servicio del 10
Su llegada a la selección se remonta a hace casi dos años, y su versatilidad es una suerte para Scaloni, que en los últimos entrenamientos previos al encuentro contra Argelia incluso ha probado un sistema con tres defensas y cinco centrocampistas. Y en el rol de carrilero diestro, Giuliano es indiscutible titular por lo demostrado en el Atlético. Es la misma demarcación que el propio Scaloni ocupó durante gran parte de su trayectoria, y su habilidad para cubrir la banda lo hace único también en las ayudas a Lionel Messi.
A sus 39 años, el capitán de los campeones del mundo necesita escuderos que puedan proteger de la mejor forma las zonas más delicadas del terreno para que él conserve energía a la hora de generar juego en su zona de confort. Habituado a salir siempre desde la derecha para dirigirse al centro, el 10 argentino podría sacar un enorme partido del constante movimiento de Simeone Jr., que anotó su primer tanto con la selección en el triunfo histórico por 4-1 ante Brasil en marzo de 2025. Una auténtica bendición.
Más allá de papá
Nacido en Roma durante la etapa del Cholo en la Lazio, el más joven de los Simeone llevará su apellido a un Mundial 24 años después de la última presencia de su padre Diego Pablo. No obstante, su propósito, como él mismo ha declarado, es "escribir su propia historia", y por eso en su club ha optado por lucir el nombre "Giuliano" en la camiseta. Con la albiceleste, sin embargo, la cosa es diferente.
Y lo ha expresado él mismo en una entrevista reciente: "Siempre pensé en pasar de Giuliano a Simeone si recibía la convocatoria con la selección. Para llevar mi apellido a lo más alto y hacer sentir orgullosa a mi familia". Y, de cara al debut mundialista, parece que ha llegado el momento de tomar en sus manos, o mejor dicho en sus pies, su propia trayectoria como futbolista.
Yendo mucho más allá del apellido paterno, que lo ha formado con su carácter, y manteniendo siempre la máxima concentración. Con toda la familia acompañándolo, el carrilero colchonero se prepara para defender con uñas y dientes el título de campeón conquistado hace tres años y medio en Catar. La orden es clara: presionar hasta quedarse sin aliento. Y tras una larga temporada de 15 partidos en la Champions League de los 16 posibles, Giuliano, o mejor dicho Simeone, llega lanzado a su primer Mundial.