Quiñones logra colarse entre los tres goles más veloces de la historia de los Mundiales

Quiñones logra colarse entre los tres goles más veloces de la historia de los Mundiales

Esta acción ha revestido un valor extraordinario para el país anfitrión. Pese a contar con una amplia trayectoria en encuentros de apertura, la selección mexicana nunca había conseguido anotar el tanto inicial de una Copa del Mundo. Antes del año 2026, el combinado había participado en los primeros partidos de 1930, 1950, 1958, 1970 y 2010, superando a cualquier otra nación. No obstante, este hito histórico se ha alcanzado por fin ante su propia hinchada.

Dentro de la clasificación de los tantos más rápidos en partidos inaugurales, Quiñones únicamente se sitúa tras el brasileño César Sampaio, quien anotó al minuto cuatro frente a Escocia en el arranque del Mundial de 1998, y el alemán Philipp Lahm, que marcó a los seis minutos contra Costa Rica en el estreno de 2006. El delantero mexicano ha dejado atrás registros como el de Marcelo, en propia meta, a los once minutos en la inauguración de 2014, y el de Yuri Gazinskiy, a los doce minutos en el primer partido de 2018.

El tanto se gestó a partir de un fallo de la zaga de Sudáfrica. Erik Lira, muy atento al error, habilitó a Quiñones, quien se plantó solo ante el guardameta Ronwen Williams y batió por bajo, provocando el éxtasis entre los más de 80.000 espectadores congregados en el Estadio Azteca. El mérito se incrementa al lograrlo frente a la misma Sudáfrica que, junto a México, protagonizó el encuentro inaugural del Mundial de 2010.

En aquel entonces, México también pisó el césped en el partido de apertura, pero fue el sudafricano Siphiwe Tshabalala quien anotó el primer tanto del torneo. Dieciséis años más tarde, ha sido Quiñones el encargado de romper la sequía y de otorgar a México un puesto sin precedentes en la crónica de los arranques mundialistas.