Lograr dos victorias consecutivas en casa resulta una hazaña inalcanzable para el Sevilla desde 2024
La caída del Deportivo Alavés ante el Athletic Club de Bilbao generó alegría en varios puntos de Sevilla, especialmente en el distrito de Nervión. La zona de permanencia se halla a solo dos puntos de distancia, lo que significa que el grupo bajo el mando de Luis García Plaza escaparía del descenso con un triunfo ante la Real Sociedad este lunes. Cualquier desenlace distinto a la victoria mantendría a los sevillanos en la antepenúltima plaza durante otra semana.
Por otra parte, el Levante se impuso de forma rotunda al Villarreal (5-1) y tampoco consiguió superar al club hispalense, que se mantiene próximo en la tabla. Aunque el Real Oviedo da la impresión de tener un pie en la Segunda División, el equipo valenciano todavía apuesta por un tramo final de calendario que invita a soñar con la obtención de varios puntos clave, sumado a una inercia positiva que conservaba hasta este fin de semana.
El encuentro que clausurará la 34ª jornada, ante una Real Sociedad con pocos incentivos en este tramo final, evoca en parte el partido frente al Atlético de Madrid. Aquel conjunto tenía como objetivo principal la Liga de Campeones, mientras que los guipuzcoanos no abordan más competiciones, pero en realidad ya no precisan de cálculos complicados para las citas próximas gracias a su éxito en la Copa en La Cartuja.
Destaca un número que resulta especialmente curioso: el heptacampeón de la Europa League no suma dos triunfos seguidos en el Ramón Sánchez Pizjuán desde octubre de 2024, momento en el que sí logró tres de manera consecutiva. Esa métrica se puede plantear de igual modo: no ha conectado dos salidas airosas en sus 29 duelos más recientes como local, de modo que se encamina hacia su récord negativo histórico (31, tal como indica Opta, entre 1995 y 1997).