El PSG y su cantera de cara a 2026: una formación basada en el mérito y el enriquecimiento personal
No es un misterio: la aventura de convertirse en futbolista profesional supone una apuesta única. Para lograrlo, hay que entregarse por completo a ello.
Sin embargo, en 2026, más que nunca, resulta esencial no descuidar los estudios. En Francia, los centros de formación trabajan para conseguirlo. La meta es, al fin y al cabo, no abandonar a ninguna jugadora ni a ningún jugador. El PSG lo ha captado a la perfección y trata de establecer un modelo sostenible que confía en que termine repercutiendo en lo deportivo y, por ende, en los campos de la Ligue 1 y de la Champions League a largo plazo.
"Todos los que han colaborado hasta ahora pueden sentirse orgullosos de ver lo que el PSG ha creado. Valoramos el triple proyecto: el deportivo, el académico y el extrasocial. Es un proyecto integral. Lo impulsamos día tras día. Poder trabajar a diario sirve para abastecer de jugadores al primer equipo. Debemos mantener la humildad y continuar en esta línea", manifestó Yohan Cabaye durante una intervención pública con motivo del 50 aniversario del centro de formación en noviembre de 2025.
En este mes de junio, el Mundial está en pleno desarrollo, pero para los jóvenes parisinos llega el momento en el que se decide parte de su porvenir: los exámenes de bachillerato. El club los orienta hacia un primer logro académico.
"Entienden que damos igual importancia a los resultados académicos que a lo que ocurre en el terreno de juego con el entrenador. Con un 95 % de aprobados en el bachillerato el año pasado, vamos por buen camino para formar a estos chicos. Han de tener esa base académica, porque es la imagen que proyectas en el grupo, en la televisión, es algo de suma relevancia y le damos valor", añadió también Cabaye.
Un mensaje que conecta con la época actual. Hoy en día, una treintena de docentes supervisa a los 33 alumnos que se presentan al bachillerato de 2026. No cabe duda de que los resultados llegarán, dando continuidad a los de los últimos años desde la creación de la Cité Éducative del Campus PSG.
El propósito es "formar algo más que futbolistas", como indica el club. Se ha concebido un modelo con la intención de agrupar a los jóvenes en un mismo espacio para recibir una formación deportiva, académica, médica, nutricional y educativa de forma simultánea. La pedagogía es el eje central de los valores transmitidos, lo que permite el éxito de los alumnos. Para ello, cuentan con diferentes itinerarios que les facilitan aprender mucho más que fútbol.
Al terminar su formación, se convierten en ciudadanos de pleno derecho, capaces ya de proyectarse hacia su vida después del fútbol, de conocer los "retos de prevención y salud pública", todo ello mientras cultivan un bagaje cultural suficiente. Solo queda demostrar lo aprendido durante las pruebas de filosofía, economía y gestión, ciencias económicas y sociales, o incluso historia y geografía, sin olvidar los exámenes de especialidad y la prueba oral a partir del 24 de junio.
¿Resulta evidente convertirse en profesional en el PSG?
"Es un labor continua, intercambiamos mucho con el equipo pedagógico. También contamos con el respaldo de la señora Guerinel, el señor Trouchon, el CPE y el señor Rahoui, el director de Educación. Organizamos numerosas reuniones y consejos pedagógicos para compartir impresiones y poder crear los mejores materiales, haciendo la escolaridad un poco más llevadera para nuestros alumnos", comenta la señora Tarhoui, profesora del cuerpo docente.
Y parece que la colaboración pedagógica funciona a la perfección. "En cuanto a los estudios, el seguimiento es muy bueno. Como somos grupos reducidos, eso ayuda mucho. Con los profesores, a veces podemos estar solo dos en clase, lo que nos permite ser mucho más eficientes y beneficiarnos de un acompañamiento personalizado", explica por su parte la portera Jade Dubois, en el PSG desde 2023.
Ahora bien, la conexión con la actualidad deportiva es palpable. Además del éxito de algunos jóvenes formados en el club dentro del primer equipo, como Warren Zaïre-Emery, Senny Mayulu, Ibrahim Mbaye y Quentin Ndjantou.
Pero si miramos más abajo, esta temporada 2025-2026 también es un éxito para el centro de formación. Los jugadores formados allí han permitido al PSG ganar la Copa Gambardella por primera vez desde 1991. Además, los equipos sub-19 y sub-17 se han proclamado campeones de Francia.
Por último, no hay que olvidar que el sub-19 alcanzó las semifinales de la Youth League tras realizar una campaña excelente. El objetivo es mejorarla la próxima temporada, algo que requiere un trabajo colectivo dentro del Campus PSG.
Estos distintos elementos apuntan en la misma dirección: la de señalar que el futuro de los jóvenes está vinculado al club. Convertirse en futbolista profesional es una realidad más que evidente a día de hoy. El París Saint-Germain quiere retener a sus jóvenes a toda costa. Es en este marco preciso donde muchos de ellos recibieron una propuesta de contrato en noviembre de 2025.
La meritocracia es el centro del debate y el reconocimiento económico acompaña claramente al éxito deportivo. Últimamente, varias decisiones de carrera han demostrado que probar suerte en otro lugar no garantiza nada. Ibrahima Diaby (en el Círculo de Brujas), Mamadou Sangaré (en el Manchester City), Axel Tape (en el Bayer Leverkusen) o incluso Étienne Michut (en el Rio Ave) no han conseguido, por el momento, triunfar en su apuesta.
Esto forma parte de los avatares de un centro de formación. Para el Paris Saint-Germain, los retos son múltiples y el proyecto es a largo plazo.