¿Cuánto se asemeja Portugal a España? La República Democrática del Congo frena a los de Cristiano Ronaldo (1-1)
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Si uno se queda con los primeros cinco minutos del partido, podría pensar sin ningún riesgo que Portugal iba a lograr la segunda gran goleada del Mundial tras la de Alemania a Curazao (7-1). Desde el pitido inicial hasta ese momento en el que Joao Neves, el más pequeño pero el más listo de la clase, remató de cabeza a la red un balón que significó el 1-0, el campeón de la Liga de Naciones europea fue una máquina de acosar al contrario.
Pero nada más lejos de la realidad. Quizás por esa facilidad con la que se adelantaron, los de Roberto Martínez comenzaron a regodearse demasiado con la posesión. Con un rival replegado, ya con el 1-0, se pusieron a tocar y tocar con un ritmo cada vez más lento. Y eso lo percibieron los congoleños, que se atrevieron a salir de su refugio y avisar al contraataque. El primero fue Wissa desde la frontal. El segundo, Bakambu, tras una gran jugada individual. Qué más hubieran querido los béticos que hiciera alguna de esas esta temporada.
Con estas acciones sobre Diogo Costa, despertaron los lusos con una internada de Nuno Mendes que acabó con cierta dificultad en manos del portero. Pero de nuevo Vitinha, Neves, Bruno Fernandes o el nuevo madridista Bernardo Silva volvieron al toque lento. Cristiano Ronaldo, como '9', se desesperaba en su estreno en su sexto Mundial. Quería balones y no le llegaba ni uno.
Y en esas, otro contragolpe del rival, sellado esta vez por Kayembe, que tocó en un defensa y perdió potencia. Se olía el empate. Aún no lo sabían los ibéricos, pero justo cuando llegaba el descanso, en un saque de esquina apareció Wissa en el área pequeña para cabecear el centro y poner el 1-1. Los portugueses se miraban unos a otros mientras el partido ya llegaba al ecuador y los africanos celebraban el primer gol de su historia en un Mundial.
Despistado quizás por el anuncio de su fichaje por el Real Madrid, Bernardo Silva se quedó en el vestuario, permitiendo la entrada de Conceiçao para ofrecer mayor verticalidad por la derecha. A punto estuvo de salirle de lujo al técnico español de Portugal con un centro de Pedro Neto que intentó rematar el extremo. Quien sí lo hizo fue en la otra portería Bakambu, poniendo en aprietos a Costa, primero, y estrellando otro tiro en el palo. Ambas acciones fueron anuladas posteriormente, como entre medias no se dio validez al que hubiera sido el golazo del Mundial, una chilena de Joao Cancelo.
En esos primeros instantes de la reanudación, los lusos continuaron con la posesión, pero el partido estaba más abierto que nunca porque los africanos llegaban mucho y bien. La impotencia se vio reflejada en un Ronaldo que, aburrido, le quitó un remate a un mejor posicionado Bruno Fernandes justo antes de la pausa de hidratación. Hubiera sido gol o gol, pero CR7 no vio a su compañero.
Las caras largas de los portugueses se parecían demasiado a las de los españoles contra Cabo Verde. Solo Conceiçao parecía tener una marcha más para desbordar. Pero no era suficiente y, para colmo, los congoleños también llegaban. En ese toma y daca, Cristiano y Bakambu desperdiciaron un par de remates cada uno.
Ni la entrada de un tanque como Gonçalo Ramos por Vitinha, ya con la idea de colgar balones al área, ni la presencia de Rafael Leao ni ninguna otra estrategia fue suficiente para que Portugal pudiera superar a la RD del Congo, que sumó un empate celebrado, cómo no, como un triunfo. Para ellos lo es, desde luego.
Jugador Flashscore del partido: Joao Neves (Portugal).