El Mallorca roza la zona de salvación y asfixia al Girona (0 1)
Información clave del Girona-Mallorca
La presión por evitar el descenso agobia a varios clubes inmersos en la lucha por mantenerse, sin lograr desplegar su potencial ni exhibir sus fortalezas. En fin, nadie aguardaba un espectáculo como el de un PSG ante Bayern en Montilivi. Aunque no llegó a ese nivel, hubo audacia en ataque, afán por marcar y un manejo fluido del esférico, algo digno de valorar.
Las acciones se iniciaron tempranamente con una notable carrera de Joel Roca que Tsygankov remató desde cerca, aunque desviado. La respuesta llegó de Pablo Torre, quien se desplomó en el área tras un roce con Blind. Si no resultó penal, estuvo a punto. El encuentro fluía con intensidad, alternancias y aproximaciones. La más clara, antes de la mitad del primer tiempo, la dispuso Echeverri tras un error de Pablo Torre. El argentino, otra vez como delantero centro del Girona, cayó derrotado en el duelo ante el imponente Leo Román.
Las chances eran del equipo local, pero el control real lo ostentaba un Mallorca que armaba jugadas precisas con Morlanes, Darder y Torre, y halló la primera brecha hacia la portería de Gazzaniga mediante un tiro de Kalumba que se elevó por encima. Con mayor precisión disparó Muriqi momentos después, obligando a Vitor Reis a despejar bajo los tres palos, ya que su guardameta no habría alcanzado. Oportunidad notable, aunque el brasileño impidió el asalto del Pirata.
Sin embargo, los dirigidos por Demichelis lucían más a gusto y hallaron la recompensa con un magnífico envío de Mojica, quien detuvo el instante para entregar un centro impecable que Samu Costa transformó sin marca en el 0-1. De este modo se clausuró la primera mitad.
Los maderos
Tras dos caídas consecutivas, el Girona no se podía permitir otro traspié frente a un adversario directo. Por ello, los pupilos de Míchel emergieron inclinados hacia un pronto empate. Lo rozaron con dos impactos en el poste de Joel Roca y Ounahi. El primero lo rozó Leo Román, se le escabulló por detrás, pero el palo lo detuvo. El segundo chocó con fuerza en el borde exterior de la madera.
Los jugadores del Mallorca aparentaban fatigados antes de la hora de juego. Hasta sus siluetas les suponían un peso. Las sustituciones se produjeron en el instante oportuno. Jan Virgili, que había reemplazado al maltrecho Kambula tras el intermedio, brindó el alivio esencial antes de abandonar el terreno por molestias estomacales. Coincidencia o no, en la jugada subsiguiente, el conjunto catalán pudo igualar con un remate de cabeza ligeramente desviado de Witsel. Era un anhelo sin logro, con los isleños resistiendo la borrasca bien parapetados y aguardando un leve destello para contraatacar.
Y así transcurrió, con una contra culminada por Stuani y frustrada por Leo Román. El experimentado uruguayo no afinó su zurda en movimiento. Esa fue la ocasión más propicia para un Girona que perseveró incluso con Gazzaniga avanzando para cabecear el último tiro libre. Nada de eso. Al cabo, victoria valiosa para un Mallorca que acumula 38 puntos, idénticos a los de su oponente, pero con trayectorias claramente distintas.