Djalminha se vuelve a encontrar con Scaloni y se muestra pesimista sobre las opciones de Brasil en el Mundial
"No somos favoritos, enfrentamos dificultades", afirmó el exjugador brasileño a la AFP al borde del campo el jueves por la tarde.
Djalminha, que ahora colabora con el canal brasileño Cazé TV, sorprendió a la prensa que cubre a Argentina al cruzar la barrera que lo separaba del césped y abrazar con emoción a Lionel Scaloni.
"Era bueno este, eh", comentó el seleccionador a los periodistas, sin ocultar su admiración y cariño por su excompañero durante cinco años en el Deportivo de La Coruña.
Ambos conquistaron la Liga en el año 2000, el único título del emblemático SuperDépor, y compartieron una estrecha amistad fuera del campo. No se veían desde un partido de veteranos del Deportivo antes de que Scaloni obtuviera el título de entrenador.
Para la leyenda brasileña, aún recordada en el fútbol español por regates imposibles como la lambretta, Scaloni era "un grandísimo jugador, aunque técnicamente no fuera una maravilla".
En aquella época, Djalminha no lo imaginaba en los banquillos, pero sí percibía el liderazgo que después convirtió a Argentina en un equipo ganador.
"Es un fenómeno. Ha conseguido que todos los jugadores entiendan la importancia de Messi. Creó un equipo que juega para Leo", resume.
"Antes cada uno jugaba su fútbol. Había muchos jugadores muy buenos, pero no formaban un equipo. Leo lo logró y hoy creo que el equipo es más fuerte que hace cuatro años", opina sobre las opciones de Argentina de revalidar el título.
"El favoritismo nunca es bueno, pero el equipo es más maduro. De mitad de campo hacia adelante veo muchos jugadores de gran calidad, y luego tienen al mejor del mundo", analiza.
"Los futbolistas ya no tienen libertad"
Como vasos comunicantes, el auge de Argentina desde la llegada de Scaloni ha coincidido con un notable declive de la selección brasileña.
La Canarinha se ha aferrado a la sabiduría de un entrenador, Carlo Ancelotti, ante la falta de futbolistas tan excepcionales como los que apartaron a Djalminha del sueño de jugar un Mundial.
"Ancelotti ha sido bueno para Brasil, pero ha tenido poco tiempo de trabajo", declaró el exmediapunta de 55 años a la AFP. "Nosotros no somos favoritos, tenemos problemas. Tenemos tradición y buenos jugadores, pero aún nos falta un conjunto", lamenta.
"Quizás dentro del Mundial pueda crecer y lograr algo grande, pero si tengo que enumerar favoritos, coloco a Brasil en quinto lugar", asegura. "Veo por delante a Francia, España, Argentina y tal vez Portugal", continúa.
Sobre las esperanzas depositadas en Neymar, lesionado de nuevo en la antesala del torneo, se limita a decir que "necesita estar bien, porque todavía no lo está".
Djalminha, miembro de la selección campeona de la Copa América de 1997, prefiere no nombrar a ningún jugador del Mundial en el que se vea reflejado.
"No me gusta comparar. El fútbol ha cambiado mucho y los jugadores ya no tienen mucha libertad en el campo", dice este mágico zurdo que también acumuló detractores por sus numerosos incidentes extradeportivos y una supuesta falta de compromiso para defender.
"No pasa nada por correr, pero, ¿Messi corre detrás de alguien?", responde a la vieja crítica. "Los buenos jugadores deben correr detrás de ellos", concluye.