Videojuegos y ping pong: así alivia Brasil la presión antes de su debut

Videojuegos y ping pong: así alivia Brasil la presión antes de su debut

Los futbolistas de la Seleção encontraron en esa rutina una manera de aliviar el peso de una responsabilidad enorme, la de un país con más de 200 millones de habitantes que les exige ganar su sexto título mundial, el primero desde 2002.

Los dirigidos por Carlo Ancelotti se entretienen con ese conjunto de actividades en el exclusivo The Ridge Hotel en Basking Ridge, en Nueva Jersey, donde tienen previsto alojarse durante la mayor parte de lo que esperan sea una larga estancia en Norteamérica.

La primera etapa del complicado camino hacia la esquiva sexta corona será el sábado en East Rutherford, Nueva Jersey, frente al Marruecos de Achraf Hakimi, semifinalista en Catar 2022 y actual campeón africano.

"Cuando regresamos (del entrenamiento) al hotel y terminamos de comer, algunos se van directamente a jugar a los videojuegos, otros al truco. Incluso tenemos un simulador de Fórmula 1 allí. Y también hay un torneo de ping pong en marcha", comentó el delantero Raphinha en una rueda de prensa el miércoles.

Proteger a los más jóvenes

La Confederación Brasileña de Fútbol instaló una sala de ocio para los jugadores donde se encuentra el simulador de F1, otros videojuegos y un futbolín, entre otras distracciones, indicó a la AFP una fuente de la entidad.

"Cuando juegan al truco se oyen gritos", afirmó entre risas la fuente.

El centrocampista Casemiro, uno de los capitanes, es uno de los mejores en Counter Strike, un videojuego multijugador de disparos y estrategia, añadió la fuente.

Algunos de los futbolistas más veteranos incluso realizan labores de fisioterapia en su tiempo libre, concentrado por las tardes y noches tras entrenar por las mañanas.

"Cada uno lleva una rutina un poco diferente", agregó Raphinha, una de las principales bazas ofensivas de Ancelotti.

Los jugadores tienen permitido usar sus móviles y acceder a redes sociales, aunque las cuentas de muchos de ellos son gestionadas por asesores de prensa.

Los deportistas con más experiencia intentan que los más jóvenes no pasen tanto tiempo frente a las pantallas para evitar que posibles críticas les afecten durante la competición.

"Intentan que usen menos las redes sociales, incluso para que no se creen expectativas ni se frustren por lo que se dice. Tratamos de aislarnos de lo que viene de fuera", explicó Raphinha, estrella del FC Barcelona.

Visitas limitadas

Por orden del entrenador italiano, que debutará como seleccionador en un Mundial, los jugadores no pueden recibir visitas de familiares y amigos durante la concentración, salvo en los días libres.

Una vez comience el torneo, se prevé que ese día sea el posterior al partido. Los futbolistas pueden salir del hotel si lo desean, pero deben regresar a una hora fijada por el cuerpo técnico.

La dinámica es muy parecida a la vivida por el equipo que ganó la cuarta estrella de Brasil en Estados Unidos 1994, según señaló a la AFP el excentrocampista Zinho.

"No teníamos internet ni móvil, pero nos dedicábamos a bromear, a jugar ping pong, juegos de cartas, ver películas. Eran otro tipo de opciones, era mejor", afirmó el ahora comentarista deportivo.

Ubicado en una meseta rodeada de árboles, The Ridge Hotel es un lujoso alojamiento de 6.400 metros cuadrados y 173 habitaciones.

Está reservado por completo para la delegación del Scratch, que ha decorado algunas zonas con imágenes motivacionales y los colores amarillo, verde y azul de la bandera de Brasil.

En algunas paredes está colgado el dibujo de un canario amarillo y verde (símbolo de la Canarinha) con mirada seria; en otras, están las frases "É proibido sonhar pequeno" (Está prohibido soñar en pequeño) y "Bate no peito" (Date un golpe en el pecho).

"El hotel ofrece privacidad y toda la comodidad para una preparación tranquila", dijo Ancelotti en enero tras elegir el lugar como sitio de estancia.

La entrada a The Ridge está vigilada por policías, que además han desplegado patrullas en zonas cercanas.