Cristo González recuerda su etapa en el Arouca: "No era el paso que había imaginado al comenzar mi trayectoria"

Cristo González recuerda su etapa en el Arouca: "No era el paso que había imaginado al comenzar mi trayectoria"

Cristo González llegó al fútbol portugués atraído principalmente por la oportunidad de disputar competiciones europeas, después de etapas menos exitosas en clubes como el Udinese y el Sporting de Gijón. El jugador reconoció con honestidad que, tras formarse en las categorías inferiores del Real Madrid, el camino que había previsto para su carrera no contemplaba al Arouca.

"Mi representante me habló de la posibilidad de jugar una competición europea, en este caso la Conference League. Mentiría si afirmara que el Arouca era el destino que tenía en mente cuando inicié mi carrera. Hay que asumir que no siempre se va a estar en el máximo nivel y, después de pasar por un club como el Real Madrid, el cambio siempre es lateral o hacia abajo. Por eso fui al Udinese. Las cosas no salieron como esperaba y entonces apareció el Arouca, con la opción de jugar no solo la liga portuguesa, sino también la Conference League. Ese fue uno de los motivos clave para decantarme por el Arouca", confesó el delantero.

Sin embargo, esa etapa resultó ser la más brillante de su carrera deportiva, llegando incluso a estar vinculado a un posible traspaso al Sporting de Lisboa antes de marcharse finalmente a Catar. El Al Sadd pagó seis millones de euros, que podían llegar a nueve según objetivos, en la temporada 2024/25, y esta campaña fue cedido al Umm Salal, donde ha anotado 12 goles y repartido seis asistencias.

"El Arouca fue el club donde alcancé mi mejor nivel. Me dieron libertad para expresar mi fútbol y ser feliz. Siento que tengo una carrera antes y después del Arouca, donde la tristeza y la incertidumbre se desvanecieron para dar paso a la confianza y las ganas", admitió el español.

En la campaña 2023/24, Cristo González formó un temible trío ofensivo junto a sus compatriotas Jason Remeseiro y Rafa Mújica, quien le acompañó en su salida al Al Sadd, convirtiéndose en una de las grandes revelaciones del campeonato portugués al sumar 18 goles y 10 asistencias en 42 encuentros en todas las competiciones.

"Llegué con la intención de hacer buenos números, pero no imaginaba que fueran tan destacados. La verdad es que todo fue fluyendo y los resultados se fueron dando", recordó el delantero, añadiendo que el equipo imponía respeto a cualquier rival.

"Jugábamos con confianza y alegría, y los rivales ya sabían que el partido contra el Arouca siempre sería complicado y que la victoria podía decantarse para cualquiera de los dos lados, sin importar la posición en la tabla", subrayó.

Para el español, la clave del éxito residió en la unión humana que encontró al llegar, explicando que "venía de lugares donde no había encontrado mi nivel, pero el ambiente familiar y el gran grupo que teníamos hicieron que me resultara más fácil rendir bien".

El vínculo con sus excompañeros sigue siendo fuerte a pesar de la distancia, con una mención especial para el uruguayo Alfonso Trezza, a quien Cristo elogia por el rendimiento que está mostrando esta temporada. Llamándole cariñosamente "el gordo", el español asegura que "ha sido el mejor jugador del equipo y ha demostrado el futbolista que yo ya sabía que era".

"Antes hablábamos del ataque que teníamos conmigo, Rafa Mújica, Jason Remeseiro y Morlaye Sylla. Estábamos bien sobre el campo y era difícil cambiar piezas. Eso era injusto para los jugadores con menos minutos. Alfo Trezza era uno de ellos, pero nunca le vi rendirse ni dejar de entrenar al máximo nivel. Merece todo el reconocimiento que está recibiendo y merece también que su nombre quede grabado en el club, después de todo lo que ha hecho este año", defendió.

Su despedida de los terrenos de juego del Arouca se produjo de forma muy rápida e inesperada debido a una lesión en la pretemporada, sellada con una victoria en casa y una asistencia ante el Nacional en la penúltima aparición con los lobos.

"Nunca me han gustado las despedidas, pero si tenía que despedirme de casa, no había mejor manera que hacerlo con una victoria. El proceso de salida fue muy rápido y, por eso, no tuve mucho tiempo para pensar en despedidas. Pensé que aún estaría en el siguiente partido, pero pude salir del estadio Municipal de Arouca con la victoria y una asistencia", señaló el futbolista.

Desde la distancia, Cristo González deja una sentida promesa de regreso y palabras de profundo agradecimiento a la comunidad y a la estructura del club que le acogió en un momento delicado de su carrera.

"Siento que Arouca es mi lugar y espero poder volver algún día, aunque sea solo para una visita. Me gustaría despedirme con un nuevo mensaje de gratitud hacia Arouca, su gente y todas las personas que conocí en esta experiencia. Agradezco el cariño que me tienen y que nunca me hayan hecho sentir olvidado", concluyó.