A puerta cerrada, Irán realiza su primer entrenamiento mundialista en México

A puerta cerrada, Irán realiza su primer entrenamiento mundialista en México

Mientras continúa la controversia por los visados denegados a varios miembros de su delegación por parte de Estados Unidos, nación donde la Team Melli jugará sus tres encuentros de la fase de grupos, el combinado nacional busca mantener la calma en Tijuana, urbe limítrofe con California.

A raíz de los bombardeos iniciales de Israel y Estados Unidos sobre Irán a finales de febrero, el conflicto ha suscitado muchas dudas acerca de la presencia del equipo en la gran cita del fútbol mundial.

Ahora que su asistencia está asegurada, las sesiones de entrenamiento tendrán que realizarse sin público y sin acceso para los medios "hasta el 11 de junio", según indicó un portavoz del conjunto iraní.

No obstante, la presencia de numerosos agentes de la Guardia Nacional desplegados en la localidad para velar por la seguridad de la expedición iraní hace complicado que los futbolistas pasen desapercibidos.

Al anochecer del domingo, el autobús del equipo atravesó el perímetro de seguridad dispuesto alrededor del estadio Caliente, sede habitual de los Xolos de Tijuana, club que debe su nombre a una raza canina autóctona de México.

En la cultura azteca, esta raza sin pelo conduce las almas de los fallecidos al más allá. A la entrada del estadio, un enorme xolo rojo dio la bienvenida a los nuevos inquilinos del recinto.

"Consternados"

Desde la terraza de un edificio próximo, reporteros de la AFP lograron divisar el campo donde entrenó la selección de Irán.

Ataviados con camisetas azules, los jugadores realizaron una primera sesión suave después de acumular más de 24 horas de trayecto desde Turquía y aterrizar de madrugada el domingo en Tijuana.

Llevaron a cabo ejercicios físicos y una breve práctica con balón.

Todo bajo el lema de los Xolos, "el equipo sin fronteras", un eslogan que choca con las trabas que ha sufrido el combinado iraní.

 

Los jugadores consiguieron los visados requeridos para entrar en Estados Unidos y jugar sus partidos contra Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto en el Grupo G, pero no sucedió igual con todos los miembros del equipo técnico y la directiva.

A unos quince acompañantes les fue denegado el visado, incluido el presidente de la Federación Iraní, Mehdi Taj, antiguo miembro de la Guardia Revolucionaria, grupo calificado como terrorista por Washington.

Esta situación se añade a la elección precipitada de Tijuana como base en lugar de Tucson, Arizona, a causa de las tensiones entre Estados Unidos e Irán.

"Estamos indignados por estas acciones", afirmó el entrenador Amir Ghalenoei a su llegada a Tijuana.

Mexicanos decepcionados

El seleccionador añadió que su equipo está lejos de hallarse en óptimas condiciones para comenzar el torneo.

"Deberíamos haber llegado la semana pasada porque un desfase horario de 12 horas necesita dos semanas de aclimatación", aseguró.

Muchos componentes de la selección también arriban con poca actividad competitiva, puesto que la liga iraní está parada desde finales de febrero por el conflicto.

En Tijuana, que tuvo que prepararse a toda prisa para acoger a la delegación, los aficionados ven con empatía los problemas de sus invitados.

"No sé si podrán jugar bien en estas condiciones", dijo a la AFP Daniel Mercado, trabajador de una taquería que adornó su establecimiento con decoración mundialista.

Seguidor del Real Madrid y del América, Mercado se lamentó de no poder acudir a un entrenamiento de la Team Melli. Por motivos de seguridad, todas las sesiones seguirán siendo a puerta cerrada y, en principio, también tras el 11 de junio.

"Es una pena que no hayan permitido a los aficionados ver cómo juega el equipo", manifestó.