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De un 0 a 2 hasta un 3 a 2 Inter impide al Como de Cesc llegar a la final de manera brutal 3 a 2

De un 0 a 2 hasta un 3 a 2 Inter impide al Como de Cesc llegar a la final de manera brutal 3 a 2

El título de liga se encuentra tan cerca que casi se puede tocar con los dedos. Ahora la Copa Italia también reluce en el fondo porque la Inter de Chivu no solo va tras el doblete sino que lo sostiene con una remontada intensa y emocionante que define una campaña entera. En San Siro concluye 3 a 2 tras una velada que pareció resbalarse de los nerazzurri y que en realidad se convierte en una verdadera exaltación.

El Como había soñado con una ventaja doble lograda con coraje orden y una actitud que ya no asombra a nadie. El empate 0 a 0 del primer encuentro lo había dejado todo en juego y por largos momentos los larianos parecieron capaces de conseguir la proeza. Sin embargo la firmeza exhibida por una hora no alcanza cuando el rival se activa y al oler la oportunidad se hace incontrolable.

Como muestra siempre sí pero al cabo es la Inter quien enloquece de regocijo.

Imprevisto en San Siro

El comienzo fue una afirmación rotunda el Como no llegó a Milán para quedarse de brazos cruzados. Presionó arriba salió con audacia y conservó su línea alta. Fàbregas demandó carácter y sus futbolistas lo ofrecieron sin vacilar. La Inter trató de contraatacar pero lo hizo en oleadas con impulsos aislados más que con un flujo constante. Fue un ida y vuelta incesante aunque las primeras fisuras surgieron en el terreno nerazzurro.

Nico Paz desafió de entrada a Josep Martínez con un zurdazo lejano advirtiendo de lo que vendría. Primero Baturina vio repelido un tiro a quemarropa luego Kempf mandó el esférico al travesaño desde un saque de esquina. Dos avisos que presagiaron el impacto verdadero.

En el minuto 32 se alteró el libreto. Van der Brempt avanzó por la banda derecha dejó atrás a Dimarco y envió un pase ideal. Baturina se acercó corriendo remató con la derecha el balón tocó el palo y se coló. Una jugada directa pura y exacta que reflejaba un Como con conceptos firmes.

La Inter procuró responder pero su reacción fue más pasional que organizada. Thuram casi iguala con un cabezazo Perrone despejó en la línea. Barella probó de media distancia Dimarco presionó por el flanco pero todo quedó en un suspiro.

En tanto los nerazzurri intentaban encontrar el pulso el Como prosiguió llegando con nitidez. Da Cunha puso a prueba a Martínez y al entretiempo la impresión era obvia los foráneos se hallaban más a gusto en los puntos clave.

La Inter procura contraatacar pero su respuesta resulta más pasional que ordenada. Thuram casi logra el empate de cabeza aunque Perrone lo salva providencialmente en la línea. Barella intenta desde lejos Dimarco presiona por el costado pero cada esfuerzo parece quedarse a un palmo le hace falta esa llama esencial en las noches difíciles.

Y en cuando los nerazzurri tratan de acelerar los larianos no se conforman con resistir. Salen con tino asumen el choque corporal interrumpen el juego si hace falta. Intentan de nuevo con Da Cunha pero Martínez se mantiene alerta. La percepción muy nítida es que los visitantes con su uniforme íntegramente blanco para el evento llegan con mayor precisión a las áreas candentes.

Çalhanoglu y Sucic para enloquecer

El arranque de la segunda mitad volvió a favorecer al Como. Fueron solo unos instantes para que el equipo forastero asestara otro zarpazo. Todo surgió de un balón mal controlado en la salida por Zielinski que Nico Paz recuperó con ímpetu y interpretó la acción de maravilla. El argentino se internó halló hueco y asistió con maestría a Da Cunha quien se quedó mano a mano con Martínez y lo venció con un zurdazo certero.

Fue un mazazo que dolió y dejó al Inter aturdido por un rato. Chivu buscó alterar el curso con sustituciones entraron Sucic y Diouf se marcharon Dimarco y Zielinski. El croata y el francés inyectaron vitalidad y revitalizaron a un conjunto que bajo la atenta mirada de Lautaro en las gradas se esforzó por resurgir.

El acoso nerazzurro se intensificó cobró cuerpo y dominó de forma persistente la zona de tres cuartos enemiga. Pero el Como resistió con una tenacidad casi terca repelir cada avance con vigilancia y riguro. Hasta el minuto 69 cuando al fin surgió una brecha Sucic manejó el balón en el borde del área y se lo pasó a Çalhanoğlu quien no titubeó. Remató firme e irresistible con una desviación crucial. Fue el 1 a 2 que reavivó las esperanzas aunque solo por un momento.

Fàbregas trató de contestar entraron Diao y Caqueret salieron Douvikas y Da Cunha. Y justo Diao momentos después tuvo el esférico para cerrar el encuentros. Eludió a Acerbi se plantó solo frente a Martínez pero el guardameta nerazzurro intervino con agilidad. Esa intervención valió como un tanto.

Porque el balompié a menudo se deleita en su crudeza más elemental gol errado gol recibido. Y quien lo firmó de nuevo fue Çalhanoğlu. Pase impecable de Sucic llegada del turco cabezazo que pilló desprevenidos a todos. Fue el 2 a 2. San Siro rugió el duelo se transformó por entero. Pero todavía no bastaba.

En el 88 se consumó la volcadeta final. Otra vez ellos los héroes de la jornada. Çalhanoğlu inspiró Sucic ejecutó controló en el área se elongó y golpeó con la derecha casi raso. El balón marchó recto a la red. Fue el 3 a 2. Fue la euforia.

Dos tantos y un pase decisivo para el turco. Un gol y dos asistencias para el croata. En un breve lapso alteraron el marcador anularon al Como y condujeron al Inter hacia la final.

San Siro palpitó se agitó se rindió a una erupción de gozo. El Inter se bajó cayó se repuso. Y al final ascendió. Una velada en suma insensata para el Inter.