Víctor Muñoz exhibe su talento, Budimir define y Osasuna supera al Girona (1-0)
Datos clave del Osasuna contra Girona
En un partido para alejarse de los puestos de descenso y quizás aspirar a algo más, los locales tomaron la iniciativa desde el principio, combinando bien, circulando el balón con inteligencia y centrando sus ataques por la banda izquierda, donde brillaba el reciente internacional Víctor Muñoz. El Girona, ajeno a sus mejores tiempos de juego colectivo, se replegó en su campo esperando oportunidades en transición rápida.
Osasuna no les dio tregua. Aunque el ritmo no era frenético, era lo bastante controlado para neutralizar al oponente y generar varias oportunidades. Víctor lo intentó en dos ocasiones, convirtiéndose en un tormento para la defensa rival, forzando intervenciones de Gazzaniga. Budimir también probó suerte, pero con menos fuerza y más directo. Eran señales claras de lo que podía ocurrir si el equipo de Míchel persistía en su plan de defender muy atrás, cediendo la posesión con errores y sin creatividad. Con Víctor inspirado, era como apostar a ciegas.
Aún así, el Girona padecía en jugadas a balón parado. Sin las paradas de Gazzaniga, Boyomo habría marcado de cabeza tras un córner. El portero argentino fue el héroe de su equipo en esa primera parte que terminó sin tantos.
El esquema táctico se mantuvo similar al inicio, pero los gironís empezaron a hallar resquicios. Joel Roca fue el primero en inquietar a un Sergio Herrera que respondió con solidez. Ese momento animó a los catalanes a sentirse más a gusto en el césped de El Sadar.
Sin embargo, no esperaban el impacto de Víctor Muñoz. El jugador local cargó nuevamente con el peso del equipo para recuperar el dominio y volver a poner en aprietos a Gazzaniga. La sustitución de Kike Barja ayudó a apoyar a Budimir en la delantera. Y no tardó en llegar la recompensa para el conjunto de Lisci. En el minuto 80, Budimir cabeceó con precisión un centro de Barja después de una jugada espectacular de Víctor. 1-0 y victoria merecida para Osasuna.
Recién entonces el Girona trató de avanzar, pero la verdad es que no era su noche ni su planteamiento el idóneo para revertir un encuentro que los navarros ganaron con justicia.