Un Barcelona apagado resiste en Newcastle merced al temple de Lamine
Sin chispa, el Barcelona igualó 1-1 en el último instante sobre el césped del Newcastle gracias a un penalti convertido por Lamine Yamal, este martes en el encuentro de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones, en una llave que se resolverá el próximo miércoles en el Camp Nou.
Frente a un conjunto que vaga por la media tabla de la Premier League (12º), el Barcelona estuvo muy lejos de su nivel óptimo. Abrió la cuenta Harvey Barnes en el minuto 86 y equilibró el marcador Yamal en el tiempo añadido (90+6') después de un penalti pitado sobre Dani Olmo.
"No hicimos un buen encuentro con la posesión. Sin ella hemos estado sólidos, hemos defendido en bloque, como un equipo. Eso ha sido un punto a favor. No era sencillo jugar en este campo, con esa hostilidad y este clima. Hemos cometido varios fallos bajo esa presión y debemos corregirlos", comentó el entrenador culé Hansi Flick, que anticipó un partido "distinto" en la vuelta.
"Existe optimismo, por supuesto, confiamos en nuestro potencial, creo que lo demostramos hoy. Opino que estuvimos muy sólidos, con garra, fue una de nuestras mejores prestaciones", valoró el técnico local Eddie Howe.
Con Asprilla como espectador
El choque arrancó con mucha intensidad, con un Newcastle exaltado tras las declaraciones de su míster. "El partido más importante en la historia del club", había afirmado Howe en la antesala.
Y el Newcastle respondió, casi logrando la victoria, 29 años después del 3-2 de las Urracas frente al Barcelona en la Champions, con un memorable hat-trick del colombiano Faustino Asprilla, que estuvo presente este martes en las tribunas de St. James Park.
Tras resistir sin mayores apuros las iniciales embestidas del Newcastle, el Barcelona fue adaptándose a un duelo áspero en el que los pupilos de Flick nunca se sintieron a gusto.
Entre las escasas oportunidades de la primera mitad, un despeje de Dan Burn en un centro de Raphinha que casi se cuela en la portería, mientras el zaguero seguía la bola con las manos en la cabeza (21').
Por la banda culé, con un Yamal que no brilló, lo más notable del primer acto fue un tiro a bocajarro de Fermín, sin precisión, detenido sin complicaciones por Aaron Ramsdale (35').
Tras el paso por los vestuarios, el Newcastle, anclado a un sueño europeo tras caer en la Copa de Inglaterra el fin de semana anterior ante el Manchester City, recuperó el ritmo endiablado.
El duelo se reabría y de repente el Barcelona halló alguna contra que no supo explotar.
La más clara, un pase de la muerte de Raphinha que el embozado Robert Lewandowski cruzó en exceso (66').
Barnes, un palo y el tanto
Claramente no era el día más lúcido de los dirigidos por Flick, superados en el pulso físico por un Newcastle que capitaneaba con clase el italiano Sandro Tonali.
Al preparador germano le correspondía recurrir al banquillo. Ingresaron Dani Olmo y Marcus Rashford, figura en el choque de la primera fase en el mismo recinto que el Barça ganó (2-1) con un doblete del británico.
Las novedades negativas siguieron con la dolencia de Marc Bernal, la sorpresa del Barcelona en las recientes jornadas al afianzarse en el mediocampo -cinco encuentros seguidos-. Cayó al suelo por un problema muscular y fue relevado por Marc Casadó (73').
En los quince minutos finales el Barça lo pasó en grande. Harvey Barnes chocó con el poste y Joelinton anotó en el rebote, pero el gol se anuló por posición antirreglamentaria (75').
Diez minutos más tarde el mismo Barnes cabeceó sin marca a la red un centro desde la banda derecha.
Sin embargo un fingido de Dani Olmo en el área en la última jugada se zampó Malick Thiaw. El penalti del empate lo transformó con temple el prodigio de 18 años Lamine Yamal.