Úbeda pasa de la salida inminente a liderar las esperanzas de Boca

Úbeda pasa de la salida inminente a liderar las esperanzas de Boca

Boca ha dejado atrás la decepción y ahora afronta con optimismo el trayecto hacia los playoffs del Apertura argentino y la fase de grupos de la Copa Libertadores.

El recorrido hasta el cierre del primer semestre resulta complicado: el sábado acoge a Independiente en un clásico de la 14ª fecha y la semana siguiente viaja para medirse a su gran adversario, River Plate. Antes de que acabe el mes, disputará un duelo copero frente a Cruzeiro en Brasil.

"Lo esencial es que el equipo y los futbolistas estén en forma, que confíen en su capacidad, que ganen seguridad, ya que poseen un gran potencial para ofrecer", afirmó el técnico el martes.

"Que se encuentren satisfechos es lo que más favorece para el porvenir", añadió tras estrenarse en la Libertadores con un triunfo 2-1 sobre la Universidad Católica en Chile.

Para Úbeda, el año arrancó con dos tropiezos en cuatro encuentros. Las incertidumbres sobre su puesto aumentaron con pobres igualadas en casa ante Platense, Racing y Gimnasia de Mendoza, junto a prestaciones mediocres en lo personal y grupal.

Apoyo desde dentro

El entrenador se vio especialmente acorralado tras el empate 1-1 con Gimnasia en La Bombonera a finales de febrero, cuando fue abucheado e increpado por miles de seguidores que le exigieron dimitir.

Sin embargo, se mantuvo sólido en su elección de continuar pese a las censuras y las complicaciones que afrontó al tomar el relevo en octubre, después del deceso de Miguel Ángel Russo, su anterior superior. El grupo acudió en auxilio del director técnico y en sus últimas 10 citas suma cinco igualadas y cinco triunfos, con tres seguidos.

La escuadra azul y oro ocupa el tercer puesto en la Zona A del Apertura, con 20 puntos, dos por debajo del puntero Vélez Sarsfield, faltando cuatro jornadas para el término de la fase regular.

En el proceso de recuperación, Úbeda recibió el sustento del presidente del emblemático club bonaerense, Juan Román Riquelme. Y contó con tres contribuciones clave del conjunto. El capitán Leandro Paredes resultó crucial para aportar carácter y estabilidad en el centro del campo, en tanto que el joven Tomás Aranda inyectó destreza y audacia en las ofensivas. Con el uruguayo Edinson Cavani alejado de las redes y con molestias físicas, el paraguayo Adam Bareiro suministró la puntería requerida, con ocho tantos y una asistencia en los ocho choques desde su incorporación.

"Las impresiones son positivas. Vencer ayuda a progresar, a enfrentar lo próximo. A nivel individual, yo anhelaba disputar esta competencia, y lo logré de la óptima forma, marcando un gol", resaltó Paredes, protagonista en Santiago.

"Siempre hay que soñar"

La irrupción de Aranda, un talentoso mediocentro ofensivo de 18 años, ha sido determinante para el equipo tanto en el plano deportivo como en el prestigio de su formación inferior.

Úbeda ha insistido en resguardar al chico, que ha participado en 11 partidos entre Libertadores y Apertura, de la presión de los hinchas y los medios.

"No hay que exagerar su figura. Ojalá llegue a ser el mejor del mundo, debe edificar su trayectoria paso a paso. Cuenta con desborde, entrega. Lo respaldaremos para que prosiga evolucionando", declaró el DT.

La clasificación temprana a los octavos del certamen doméstico, que no se adjudica desde 2022, se vislumbra cercana, aunque el principal propósito de Boca es la Copa Libertadores. Los xeneizes no levantan el mayor trofeo continental desde 2007. Ya doblegaron a la Católica y después chocarán con Barcelona de Ecuador en Buenos Aires y con Cruzeiro en Belo Horizonte.

"Siempre hay que soñar. Somos Boca, tenemos el deber de pelear", sentenció Paredes.