Tottenham flirtea con el descenso en el estreno fallido de De Zerbi frente al Sunderland (1-0)

Tottenham flirtea con el descenso en el estreno fallido de De Zerbi frente al Sunderland (1-0)

Los Spurs generaron la primera chance neta en la etapa de De Zerbi apenas al minuto cinco, aunque provocó idénticas decepciones que durante el mandato de su problemático antecesor. Randal Kolo Muani entregó el esférico a Richarlison en el área chica, pero el atacante brasileño optó por un remate suave hacia el poste lejano.

Después de un arranque tibio, el Sunderland empezó a dominar el encuentro, impulsado por el ex Arsenal Granit Xhaka, quien capitaneó las jugadas más peligrosas de los Black Cats. Hasta probó suerte con un tanto desde el córner, si bien Antonin Kinsky respondió con agilidad y mandó el balón por sobre el travesaño.

En resumen, el guardameta checo exhibió una faceta totalmente opuesta al fiasco vivido contra el Atlético de Madrid solo un mes atrás.

Brilló sobre todo en dos intervenciones vitales que impidieron el tanto de Brian Brobbey a quemarropa, aun cuando los zagueros de los Spurs fallaron en neutralizarlo durante dos jugadas de estrategia con balón quieto dirigidas por Xhaka.

No obstante, los Spurs se retiraron al entretiempo con un aire de agravio, tras la revisión del VAR que invalidó un penal señalado por una jugada mixta de Omar Alderete y Luke O'Nien sobre Muani en el área.

Aunque los Spurs lucieron más fluidos en ofensiva, persistía la idea de que las acciones a balón parado podrían resultar su ruina al comienzo del complemento.

Sin embargo, al igual que en el primer acto, los Spurs emergieron con vigor y O'Nien debió cortar en el último suspiro para impedir que Richarlison cabeceara de cerca tras una réplica veloz.

El carioca también malogró una opción decente al minuto 60, con otro disparo débil al poste lejano desde un rincón ajustado.

Como es habitual en el Tottenham, esa imprecisión se pagó caro de inmediato, ya que Nordi Mukiele puso en ventaja al Sunderland.

El galo actuó como una lanza por el flanco diestro y se adentró hacia el medio en busca del gol. El esférico botó de manera azarosa en Micky van de Ven, un suceso inusual que solo padecen los clubes abocados al abismo.

Ello podría haber encendido una contraofensiva, pero el Sunderland, que abría la jornada como uno de los tres clubes invictos en liga tras adelantar en el marcador esta campaña, no pensaba soltar sus primeros puntos en el feudo local en cuatro citas. Destiny Udogie se esforzó al máximo en dos momentos para frustrar el doblete de los Black Cats: primero derribando a Brobbey listo para conectar un centro y luego despejando bajo los tres palos al 88.

Pese a disfrutar de 11 minutos extras para arañar al menos un empate, los Spurs no hallaron la ruta hacia la red. Pedro Porro contó con una chance clara en el séptimo del descuento, pero su tiro se fue por encima del larguero. El final del árbitro selló esa familiar honda desazón para los Lilywhites.

En el fondo, los Spurs presentaron una cara renovada antes del receso, aunque prima la percepción de que les falta tiempo para implementar los ajustes precisos y esquivar el primer descenso en 49 años.

El choque del venidero domingo ante el Brighton adquiere ahora una trascendencia superior a cualquier final continental disputada en los últimos siete años. Mientras, el Sunderland avanza firme en su meta de acceder a competiciones europeas.