"Si Prestianni resulta culpable, mi relación con él termina", declara Mourinho
El director técnico del Benfica, José Mourinho, precisó el domingo su posición respecto a las imputaciones de racismo contra su futbolista Gianluca Prestianni, que permanece suspendido de forma provisional por la UEFA, afirmando que, en caso de que se verifiquen los sucesos, el jugador argentino no participará más bajo su mando.
"La presunción de inocencia constituye un derecho fundamental. Sin embargo, debo anteponer numerosas condiciones (...) Como individuo, repudio toda manifestación de prejuicio o necedad. Si, y lo reitero, si mi futbolista ha incumplido estos valores, que representan tanto los míos como los del Benfica, su trayectoria junto a un entrenador como José Mourinho y en un equipo como el Benfica llega a su fin", expuso el preparador en una rueda de prensa.
Prestianni, suspendido de manera temporal por la UEFA después de que varios integrantes del Real Madrid lo acusaran de haber proferido insultos al brasileño Vinícius al llamarlo "mono" durante el encuentro de ida en Lisboa, rechaza las imputaciones y no pudo tomar parte en el partido de regreso del playoff para clasificar a los octavos de final de la Champions, que el Real Madrid ganó por 2-1 y así dejó fuera al Benfica.
La confrontación se vio empañada por los incidentes acaecidos en Lisboa.
Después de anotar el gol solitario del partido, Vinícius celebró con un baile en una esquina y posteriormente alegó haber sufrido insultos racistas de parte de Prestianni, si bien no hay grabaciones que lo corroboren, ya que el argentino cubrió su boca con la camiseta durante el altercado con el brasileño.
A pesar de la ausencia de evidencias definitivas, la UEFA optó por suspender provisionalmente a Prestianni, una medida que el mediocampista francés del Real Madrid Aurélien Tchouaméni aplaudió como un triunfo "contra el racismo".
Hasta el momento, el Benfica ha respaldado de forma constante al mediocampista argentino, insistiendo en que "no tiene actitudes racistas" y que ya se disculpó por el episodio ante sus compañeros.
En aquel partido de ida, donde también recibió una tarjeta roja, Mourinho pareció excusar la conducta de Prestianni y culpó a Vinícius de incitar a los jugadores y seguidores portugueses con su festejo.