Por primera vez se muestran fotos del cuerpo sin vida de Maradona en el juicio renovado
"Presentaba un edema severo, rostro muy inflamado, extremidades hinchadas, abdomen distendido. Parecía un globo", relató al tribunal el doctor Juan Carlos Pinto, quien acudió en ambulancia a la vivienda del ídolo el día de su fallecimiento, el 25 de noviembre de 2020.
En la audiencia más reciente del procedimiento que tiene lugar en los juzgados de San Isidro, a unos 30 km al norte de Buenos Aires, se proyectaron fotografías y un video de 17 minutos que ilustraban la habitación y el cadáver del exjugador.
Grabado por los expertos forenses de la policía, el video mostraba al '10' vistiendo pantalones cortos y con una camisa de deporte subida, dejando ver un abdomen extremadamente abultado.
Previo a las imágenes, Pinto ofreció un detallado relato del cuerpo de Maradona, una narración impactante que movió al llanto a Gianinna, hija del 'Pelusa' que se hallaba en la sala.
Posteriormente, durante la reproducción del video, se tapó el rostro para evitar mirar a su padre en esa condición.
Siete expertos sanitarios, entre médicos, un psiquiatra y enfermeros, están siendo juzgados nuevamente desde la semana pasada por 'homicidio con dolo eventual', concepto que sugiere que sabían que sus actos podían provocar la muerte de Maradona.
"Una habitación corriente"
El vencedor del Mundial con Argentina en 1986 pereció a los 60 años por un colapso cardiorrespiratorio y edema en los pulmones, en una casa alquilada en Tigre, al norte de Buenos Aires, donde se recuperaba de una intervención neuroquirúrgica sin problemas, tres semanas atrás.
El proceso judicial pretende aclarar, entre otros aspectos, si el tipo de cuidado brindado fue el idóneo.
El jueves, agentes policiales y doctores que testificaron destacaron que la vivienda y la estancia donde Maradona debía descansar no parecían preparadas para ello.
"No contaban con desfibrilador, ni oxígeno, nada. En la habitación no había indicios de que se tratara de un internamiento en domicilio", enfatizó Pinto.
"Me pareció una habitación habitual, no un espacio para tratar a un enfermo. Similar a una de mi propia casa", comentó antes que Pinto el subcomisario Lucas Farias, uno de los agentes que llegó al sitio ese nefasto día de noviembre.
Los imputados, aunque con enfoques variados, afirman su inocencia. Enfrentan condenas de ocho a 25 años de cárcel.
Un juicio inicial en 2025 resultó invalidado después de más de 20 sesiones, amid un revuelo por el involucramiento de una jueza en un documental secreto sobre el caso, donde ella era la figura central. Tras el escándalo, la removieron del cargo.
Este segundo proceso incluirá alrededor de 120 testigos y, con dos audiencias semanales, se prevé que dure hasta julio como mínimo.