Panichelli vuelve a cruzarse con el PSG: Fue el impulso inicial para destacar
Una gran actuación en el Parque de los Príncipes colocó a Joaquín Panichelli entre los principales atacantes del fútbol europeo. El delantero argentino del Estrasburgo regresa este domingo ante el PSG. Fue el impulso clave para comenzar a destacar, explica en una charla con la AFP.
Nieva ligeramente en un estadio vacío de la Meinau y Panichelli apunta desde las gradas al sector donde se ubicarán los ultras. Ahí es donde quiero anotar, anuncia el punta de 23 años, 11 tantos en Ligue 1, respecto a su próximo duelo con el campeón europeo.
Pregunta: ¿Cómo manejas el cambio de jugar en la segunda división española a convertirte en una figura de la liga francesa en pocos meses?
Respuesta: Estrella no lo soy del todo, pero en efecto, en poco tiempo avancé más de lo que a otros les toma años. Siempre creí en mis habilidades. Mi etapa en el Mirandés fue fundamental, me otorgaron unos 10 o 15 encuentros para ganar seguridad. Precisaba esa oportunidad para progresar, ya que conocía mis capacidades. Me preparaba para el siguiente nivel y eso es lo que continúo haciendo aquí. Avanzando siempre sin quedarme satisfecho.
P: ¿De qué manera impactó en tu evolución la seria lesión de rodilla que tuviste en julio de 2023?
R: Suele decirse que una lesión representa un retroceso para un futbolista, pero yo la vi como un avance, un periodo ideal para mejorar, especialmente físicamente, y dar el brinco al fútbol de alto nivel en Europa. Me faltaba sumar algo de peso y músculo. En esos seis meses lo conseguí.
P: ¿Qué facilitó tu pronta integración en el Estrasburgo?
R: Me brindaron mucha fe. Es un equipo en ascenso, cada encuentro se vive intensamente porque el estadio rebosa de público, algo esencial. Contamos con un plantel joven y un gran ambiente.
P: Te midas nuevamente al PSG, equipo al que brillaste en el Parque de los Príncipes con un 3-3 y doble gol.
R: Uno se entrena para instantes así, para competir contra los mejores y responder. A mí me correspondió esa velada y tal vez fue el detonante para que mi nombre empezara a sonar en Francia y Europa.
P: ¿Ese encuentro te allanó el camino a la selección argentina, donde debutaste en la victoria 2-0 sobre Angola en noviembre?
R: Pienso que las selecciones observan tanto esos choques destacados como los menos visibles. Sin duda, rivalizar con uno de los clubes top del mundo y rendir bien demuestra tu calidad.
P: ¿Ves en ti a un delantero de estilo clásico, un tipo en vías de desaparecer?
R: Sí, me agrada. Mi rol en el campo refleja mi personalidad fuera de él. Prefiero lo tradicional, como la lectura o el rock. Aun así, busco unir ese toque vintage con las demandas modernas que requieren esfuerzo físico y mucho despliegue. Trato de equilibrar ambos. En el área resuelvo de diversas formas, con derecha, izquierda o cabeza. Y poseo la humildad para apoyar al equipo, si otros deben destacar y marcar, no hay inconveniente.
P: ¿Quiénes son tus modelos a seguir?
R: Observaba a Olivier Giroud en su tiempo en el Arsenal, a Karim Benzema, que es de élite mundial. Pero por supuesto, Erling Haaland representa el modelo de nueve de área que todos analizan para progresar e imitar.
P: ¿Cómo viviste tu estreno con Argentina reemplazando a Lionel Messi?
R: Representar a mi nación, sintiéndome tan argentino, es un sueño. Disputar al menos unos minutos y en lugar de Messi fue algo increíble, un anhelo realizado.
El Mundial arranca en menos de cinco meses. ¿Te imaginas en la convocatoria de Lionel Scaloni?
R: Debo mantener mi rendimiento actual, sin más ni menos. Si lo haces bien, eventualmente las oportunidades surgen. No deseo esa carga porque podría alterar mi juego o llevarme a actuar de modo inusual.
P: Tu padre fue delantero y ahora escribe novelas sobre fútbol. Tú ocupas esa demarcación y amas leer. ¿Es herencia familiar?
R: Siempre ha estado presente y lo sigue. Es un apoyo crucial. Él jugó, luego dirigió equipos, coordinó juveniles. Pero nunca nos presionó a mi hermano ni a mí, nos enseñó a disfrutar y esforzarnos. Además, nos transmitió el gusto por la lectura.