Ouahbi releva a Regragui como seleccionador de Marruecos a tres meses del Mundial
A tres meses del Mundial de 2026, Marruecos experimentó un relevo en su banquillo con la salida de Walid Regragui, el entrenador que llevó al equipo a semifinales en Catar 2022, y la designación de Mohamed Ouahbi como su sucesor.
"Abandono mi cargo con fidelidad, agradecimiento y la certeza de haber contribuido al servicio de mi nación", expresó Regragui en un acto transmitido en vivo por televisión, al considerar que después de "examinar" el panorama había determinado que "el conjunto requiere un nuevo empuje previo al Mundial".
"En todo momento he buscado ofrecer lo máximo de mí mismo, con sinceridad y una dedicación absoluta. Los esfuerzos conjuntos nos han permitido lograr hitos sin precedentes", enfatizó.
La salida de Regragui se discutía en Marruecos desde hacía varias semanas, sobre todo después de que el país obtuviera un decepcionante subcampeonato a mediados de enero en la Copa de África, donde cayó ante Senegal en la final disputada en Rabat.
"Gracias Walid (...) Te deseo de corazón que alcances numerosos triunfos", manifestó el presidente de la Federación Marroquí de Fútbol, Fouzi Lekjaa.
Durísimas críticas
Regragui, de 50 años, venía siendo blanco de las críticas de una parte importante de la prensa y los seguidores. La tensión aumentó tras la final perdida en la Copa de África, con acusaciones continuas por no haber conquistado el campeonato continental pese a jugar en casa y disponer de una generación talentosa encabezada por Achraf Hakimi.
Marruecos ha ganado solo una vez en su historia la CAN, en 1976.
El sino quiso que Regragui dejara el puesto en condiciones muy parecidas a las de su llegada.
Llegó al mando del equipo en agosto de 2022, a tres meses del Mundial de Catar, sustituyendo a Vahid Halilhodzic, quien fue apartado por la Federación Marroquí aunque había asegurado la clasificación de los Leones para el torneo en el emirato.
Vislumbrando 2026 y 2030
Mohamed Ouahbi, de 49 años, asume el cargo respaldado por su éxito al dirigir a Marruecos hacia el título mundial Sub-20 en Chile el pasado octubre.
Su reto inicial consistirá en preparar a Marruecos para ser competitivo en el Mundial de este año en Estados Unidos, Canadá y México.
"No pienso que vaya a impulsar una revolución drástica", anticipó el nuevo técnico, quien se comprometió a que su primer paso sea llevar a cabo "un examen minucioso" de las carencias del equipo.
En esa competición, su grupo incluye a Brasil, Escocia y Haití.
A más largo plazo, el objetivo es forjar un plan consistente para que Marruecos compita al máximo nivel en el Mundial 2030, en el que será coanfitrión junto a España y Portugal.