Nueva York se vuelca con el fútbol tras los Knicks: los seguidores toman la Gran Manzana

Nueva York se vuelca con el fútbol tras los Knicks: los seguidores toman la Gran Manzana

El Mundial 2026 por fin ha dado comienzo. Y lo ha hecho con todo el boato posible. La ceremonia de apertura contó con la actuación de Shakira y Andrea Bocelli, antes de que el balón echara a rodar y debutara la selección anfitriona, México, frente a Sudáfrica.

Aunque el torneo acaba de empezar en los terrenos de juego, su espíritu ya se nota con claridad en las calles de Nueva York. Hasta hace pocos días, Manhattan seguía dominada por las camisetas de los Knicks y las Finales de la NBA. Hoy el panorama es bien diferente.

Paseando por Times Square, Midtown y las estaciones de metro comienzan a verse las primeras elásticas de Brasil, México, Argentina, Escocia y Marruecos. El fútbol va tomando poco a poco el control de la urbe.

En la madrugada del sábado al domingo, a las 0.00 h. CET, el MetLife Stadium acogerá uno de los encuentros más esperados de la fase de grupos, Brasil-Marruecos, y los seguidores brasileños ya han empezado a hacerse notar.

En Times Square han montado una auténtica celebración improvisada entre banderas, cánticos y tambores, transformando durante unos instantes el corazón de Manhattan en un pequeño Río de Janeiro.

Para muchos de ellos, apoyar a la Canarinha es mucho más que unas simples vacaciones. "Para los brasileños el Mundial lo significa todo. Nuestra vida está en Brasil, pero estamos aquí para representar a nuestra selección y nuestro amor por esta camiseta", cuenta este aficionado llegado desde Toledo que ha viajado a Estados Unidos para el evento.

La pasión también tiene un coste elevado. Algunos aficionados han desembolsado cantidades considerables para acompañar a Brasil en Norteamérica. "He gastado unos 50.000 reales (equivalente a unos 8.500 euros)", admite el hincha brasileño sin titubear. Puede parecer una cifra astronómica, pero refleja mejor que cualquier estadística lo que el Mundial representa para millones de personas en todo el planeta.

Los brasileños son probablemente el grupo más visible en estas primeras horas, pero no son los únicos. En Manhattan cada vez se ven más seguidores mexicanos, que siguen festejando el triunfo en su debut, y muchísimos escoceses, que han llegado a Estados Unidos para respaldar a su combinado nacional y vivir la vivencia de un Mundial que no se disputaba en Norteamérica desde 1994.

Es solo el primer día, pero la impresión es que algo ya está cambiando. Nueva York es una urbe acostumbrada a recibir al mundo, pero durante el Mundial el fenómeno adquiere una magnitud diferente.

El Mundial se juega en los estadios. Pero su alma se forja en las plazas, en las estaciones de metro y entre los aficionados que llegan de todos los continentes. Y aquí en Nueva York, tras solo un día de torneo, ya se empieza a respirar.