Muslera-Luis Suárez, dos gestiones distintas de Marcelo Bielsa
El tropiezo de España ante Cabo Verde (0-0) no benefició a Uruguay. A pesar de su gran superioridad, la Celeste empató ante Arabia Saudí (1-1), e incluso tuvo que rescatar el punto, ya que fue necesario un segundo remate de Maximiliano Araújo para igualar en el minuto 80 y por fin batir a un Mohammed Al-Owais, casi perfecto en un partido donde la doble campeona del mundo remató 27 veces y lanzó 10 tiros a puerta.
En la portería y en el ataque, las decisiones de Marcelo Bielsa generaron dudas. Tras el primer partido, las preguntas siguen más vivas que nunca.
Muslera, de vuelta tras tres años de ausencia
Desde un amistoso anecdótico ante el Panamá (5-0) el 11 de junio de 2022, Fernando Muslera no había vuelto a jugar con Uruguay. Ni siquiera había sido convocado desde el final del último Mundial... hasta la última fecha FIFA de marzo. Ante Inglaterra (1-1), Bielsa apostó por el guardameta de 40 años y, tras una última prueba con Sergio Rochet, el titular en Catar, frente a Argelia (0-0), decidió confiar en el referente de 134 partidos internacionales. Una confianza inesperada que Muslera no ha devuelto del todo, ya que cometió un error en el gol de Arabia Saudí.
A pesar de sus 40 años, no tiene un rival claro ni un sucesor que haya cerrado el debate en un puesto tan estratégico. Tras la eliminación en la fase de grupos de 2022, Rochet no dejó un balance lo suficientemente sólido como para mantener la titularidad, a pesar de haber logrado tres porterías a cero (Bolivia, Estados Unidos en la fase de grupos y luego ante Brasil en cuartos de final). El peso de Muslera fue suficiente para devolverle el puesto.
Luis Suárez, ¿el supersuplente que falta?
En ataque, aunque Edinson Cavani se despidió de la Celeste en el último Mundial, Luis Suárez aún esperaba estar presente en Norteamérica. Suplente en la Copa América 2024, donde Uruguay terminó tercero, el delantero no ha logró conectar con Bielsa. Y, al fin y al cabo, la carrera del Pistolero ya quedaba atrás. Sin embargo, Uruguay ha iniciado el Mundial con una delantera formado Darwin Núñez y Federico Viñas. Es decir, un jugador que no puede jugar con Al-Hilal desde la llegada de Karim Benzema y que no ha jugado desde febrero, y otro que, si bien ha marcado nueve goles en Liga con Oviedo, lo ha hecho en un club que terminó 20º en el campeonato.
Por eso, igual que con Muslera, ¿por qué no convocar a Luis Suárez, que venía de firmar un triplete con el Inter Miami ante Filadelfia y que, en 99 partidos con la franquicia estadounidense, suma 48 goles y 30 asistencias?
Es bien sabido que la gestión de Bielsa no ha gustado a Suárez, quien lo expresó públicamente tras la Copa América... antes de pedir disculpas. "Nunca le diría que no a la selección si me necesita, sobre todo con un Mundial cerca", rectificó el pasado 1 de abril. En ese momento, me aparté porque sentía que debía dejar espacio a los jóvenes. Dije algo que no debía decir. Ya he pedido disculpas a quienes correspondía".
El Loco no lo ha señalado, pero aunque ha recordado el gran papel del delantero en la historia de la Celeste, no ha querido convocarlo para un último Mundial.
En sí, la decisión tiene sentido: con 39 años, Luis Suárez ya ha cumplido su ciclo y no hay que olvidar el Mundial 2022 de Cavani, que fue un fracaso rotundo porque el Matador estaba fuera de forma y no estaba en condiciones de disputar una competición así. Sin embargo, ¿hay ahora mismo un delantero charrúa mejor que él? Viendo el rendimiento de la dupla ante Arabia Saudí, la ayuda de un suplente como Suárez podría haber sido útil, aunque solo fuera para quitar presión a los titulares.