Ministro italiano de Deportes exige la renuncia del líder de la Federación de Fútbol
"Queda claro para todos que el fútbol de Italia necesita una reconstrucción total", indicó en una nota oficial el día después de la eliminación de Italia en penales (4-1, después de un 1-1 en el tiempo extra) en la fase final de clasificación europea ante Bosnia.
De acuerdo con el ministro, "este cambio debe incluir una renovación en la dirección de la FIGC", que desde 2018 está al mando de Gravina.
Al finalizar el encuentro ante Bosnia en Zenica, antes de que surgieran las demandas de renuncia, Gravina organizó para la semana entrante una reunión del consejo federal que abordará "una evaluación general".
El directivo del deporte también admitió que el fútbol italiano enfrenta "una crisis seria, un problema amplio que requiere un análisis completo no solo por parte de la Federación, sino también por el ámbito político de Italia".
El responsable del fútbol ha cuestionado repetidamente la intervención del gobierno italiano, lo cual no ha sido bien recibido por el ministro de deportes.
"El gobierno ha mostrado de forma tangible, durante estos años, su apoyo al conjunto del deporte italiano; me parece claramente erróneo tratar de eludir las propias culpas por el tercer fracaso consecutivo en la clasificación al Mundial echando la culpa a las instituciones por un presunto fallo en sus obligaciones", contestó Abodi.