México, un rival amistoso que siempre supuso un reto para Brasil, según Kaká
"México ha sido un adversario cordial en todo momento. Cada vez que Brasil se midió con ellos, los encuentros resultaron complicados, con un conjunto lleno de futbolistas destacados capaces de inclinar la balanza en cualquier instante", comentó.
Este duelo entre veteranos del fútbol representará para Kaká su vuelta al Estadio Azteca, lugar donde cayó en una final.
"He tenido la fortuna de disputar un partido en el Estadio Azteca, en 2003, la final de la Copa Oro: Brasil contra México. La perdimos, pero supuso una vivencia extraordinaria. Regresar tras varios años será un instante único para mí", enfatizó el triunfador del Mundial en Corea del Sur y Japón 2002.
A sus 43 años y apartado de los terrenos de juego desde 2017, el antiguo mediocampista de São Paulo, Milan y Real Madrid resaltó el valor de estos encuentros.
"Difundir los valores positivos"
"Estos choques entre leyendas, impulsados por FIFA y UEFA, los videojuegos, YouTube, todo ello facilita que los niños y la juventud nos descubran, conozcan nuestras trayectorias, los clubes en los que militamos y así propagar los valores positivos", señaló.
En la conferencia de prensa anterior al partido de veteranos, el poseedor del Balón de Oro en 2007 estuvo acompañado de Julio César, antiguo guardameta del Inter de Milán, y de Edmilson, que desempeñó el rol de mediocampista en el Barcelona.
Del lado mexicano comparecieron Rafael Márquez, con trayectoria en el Barcelona, Andrés Guardado, que pasó por el Deportivo de La Coruña, y Miguel Layún, exzaguero del Oporto.