Messi nunca es viejo para sentarse en un trono, y menos si es el del Mundial

Messi nunca es viejo para sentarse en un trono, y menos si es el del Mundial

El '10' de Argentina ya es en solitario el futbolista con más goles en los Mundiales. Lleva 20 años regando ese mérito. Sin embargo, 13 de sus 18 dianas han llegado cuando ya había pasado los 30 años. Así que no es que haya mejorado con el tiempo como los vinos, es que ha confirmado la D.O. Messi como la mejor añada que ha visto esta competición.

Cuando el rosarino se plantó en el Mundial de Rusia (2018) con 30 años, a ocho días de cumplir los 31, había disputado 15 encuentros con la albiceleste en los que había atesorado cinco goles y tres asistencias. A partir de ahí, 13 tantos en el mismo número de encuentros, a las que añadir otras cinco asistencias. Para doblar su producción como treintañero en menos duelos.

Y no solo eso. Desde que se plantó en los 35 en el Mundial de Catar, únicamente en uno de los nueve partidos mundialistas que ha jugado dejó de marcar. Fue ante Polonia, en el que falló otro penalti; como ante Austria, como lo había hecho previamente contra Islandia. Su torrente anotador desde entonces ha sido imparable. Tanto que igualó a Jairzinho como el único jugador capaz de enlazar seis partidos de Mundial anotando consecutivamente.

El también jugador con más partidos jugados y ganados en el torneo tiene nuevo reto para el próximo choque contra Jordania: llegar a siete y seguir haciendo más legendaria su estela, que le ha confirmado como el mejor viejo roquero del fútbol de selecciones.

 

Lee ésta y otras noticias del Mundial en BeSoccer