Marquinhos, el capitán clave en la renovación de la defensa parisina
Alejado de la firmeza deseada en el encuentro de ida de los playoffs de la Champions en Mónaco, donde el PSG venció 3-2, la versión óptima del zaguero brasileño Marquinhos resulta esencial este miércoles para dirigir una retaguardia que aún genera inquietud.
Frente a su público en el Parque de los Príncipes, el actual titular europeo requerirá de su líder en plena forma física y anímica para mantener el marcador y esquivar una eliminación humillante contra el octavo clasificado de la Ligue 1.
Lo que no sucedió el martes anterior, cuando el PSG, su sector defensivo y el propio Marquinhos mostraron una pálida imagen en los primeros 20 minutos en el Principado.
El jugador procedente del Corinthians y la Roma no evitó culpas en los dos tantos de Folarin Balogun: frecuentemente retrasado en la llegada al esférico y poco firme en los choques. En la segunda parte incurrió en una posible mano dentro del área, aunque, por suerte del PSG, no se pitó.
Sin embargo, ese mal partido del futbolista de 31 años no define su rendimiento en los meses recientes.
Marquinhos se afianzó como un referente estable durante toda la segunda parte de la campaña anterior.
Regularmente forma un tándem inquebrantable con su compañero en el centro de la defensa, el ecuatoriano Willian Pacho. El Marquinhos frágil de mente de sus inicios en la capital francesa parece ahora solo un eco lejano.
Y eso pese a que desde el verano pasado ha enfrentado una competencia feroz por su plaza, con la incorporación de Ilya Zabarnyi, pero Marquinhos conservó su rol de guía y fue reelegido capitán por el grupo.
Nuestro principal referente
Tanto en el campo como en el vestuario es de los primeros en intervenir cuando hace falta, y sus palabras reciben la máxima consideración del equipo parisino.
El martes pasado, tras la reacción del PSG, el brasileño admitió las fallas en la zaga: Empezamos flojo el encuentro, tuvimos fallos en los marcajes, en la colocación atrás y en las ayudas defensivas.
Logramos corregirlo y luego ellos apenas generaron chances, es clave que al equivocarnos lo hablemos, seamos honestos con nosotros y eso es lo que hicimos, enfatizó el jugador con más encuentros en la historia del PSG, 512.
Su preparador Luis Enrique no escatimó elogios a su figura: Es un capitán, el jefe del grupo. Si no juega, no sé quién tomará la iniciativa o animará al equipo. Me alegra mucho contarlo, siempre ha cumplido desde que llegué.
Es nuestro principal referente, nos transmite seguridad, nunca permite que el equipo baje la guardia, reveló su compañero Joao Neves.
Con vínculo hasta 2028, el brasileño, que jugará el Mundial en Norteamérica este año con la Seleção, tiene ocasión de conquistar una segunda Champions y prolongar el dominio continental del club de su corazón.