Los futbolistas argentinos expresan tristeza por la Finalissima cancelada y miran hacia los partidos amistosos
Al llegar a la nación para enfrentar los duelos amistosos contra Mauritania y Zambia, diversos líderes del conjunto liderado por Lionel Scaloni compartieron sus opiniones acerca de ese compromiso que generaba mucho interés.
El primero en pronunciarse fue Alexis Mac Allister, quien expresó su decepción por la imposibilidad de llevar a cabo el partido. El jugador de mitad de cancha lo vio como una chance valiosa, pero enfatizó que el grupo ya ha superado el tema y se concentra en las obligaciones venideras. Asimismo, rechazó la noción de proclamarse “bicampeones” sin haber competido, insistiendo en que los logros se obtienen sobre el terreno de juego.
Con un enfoque similar habló Nicolás Otamendi. El zaguero resaltó que cualquier final resulta emocionante, especialmente al involucrar un premio que honra al país. No obstante, se abstuvo de discutir las razones del aplazamiento y dirigió la atención hacia el entrenamiento del equipo, destacando el valor de reconectar y preservar el rendimiento exhibido en temporadas recientes.
Enzo Fernández, por otro lado, admitió que le habría encantado disputar la Finalissima. El mediocampista subrayó que vestir la camiseta nacional en eventos así es inigualable, aunque comprendió que factores externos lo impidieron. En línea con eso, indicó que el equipo intentará explotar estos amistosos para progresar, sin importar la envergadura de los oponentes.
La Albiceleste vivirá esta ventana internacional con dos choques en La Bombonera, frente a las selecciones de Mauritania y Zambia. Aunque no alcancen el calibre de una final, el staff técnico los ve como esenciales para pulir aspectos y conservar la intensidad competitiva.
De manera simultánea, el campamento también incluyó otras declaraciones relevantes. Otamendi confirmó que su paso por la selección concluirá después del siguiente Mundial, en tanto que Fernández elogió su rol en el colectivo y apreció su carrera. Adicionalmente, el jugador evitó aludir a potenciales movimientos en su carrera a nivel de clubes y afirmó que su atención está en el momento actual.
Pese a que la Finalissima permanece en pausa, el ambiente en el equipo argentino transmite un mensaje nítido: el énfasis recae en la lucha, en el sostenimiento de la calidad y en el aprovechamiento de toda instancia para fortalecer una era que ya ha marcado época.