“Lo pienso dos veces”, algunos inmigrantes temen que el Mundial se transforme en una redada

“Lo pienso dos veces”, algunos inmigrantes temen que el Mundial se transforme en una redada

"Cantar el himno nacional de mi país en un estadio, ante todo el mundo, es un momento histórico que nadie querría dejar pasar", manifestó a la AFP un camionero de unos 40 años que optó por no revelar su apellido.

"Pero al mismo tiempo, me lo pienso dos veces. No quiero que el ICE me detenga", agregó, en alusión a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), cuya tarea es detener y expulsar a inmigrantes sin papeles.

"Mi abogado me recomendó no viajar en avión para evitar ser interceptado en el aeropuerto", indicó.

Las preocupaciones de Emile las comparten muchos integrantes de la comunidad migrante. Han presenciado de primera mano el modus operandi de los agentes del ICE, que encapuchados y fuertemente pertrechados utilizan a menudo tácticas violentas en varias ciudades de Estados Unidos.

El punto álgido de indignación contra el ICE se produjo en enero, cuando agentes del servicio migratorio abatieron a tiros a dos manifestantes estadounidenses en Minneapolis.

"Ahora la gente está muy pendiente de lo que hacen las autoridades y ya no se siente segura", afirmó a la AFP Mónica Sarmiento, de la Coalición de Virginia por los Derechos de los Inmigrantes.

"Tienen temor. Hemos detectado tácticas muy agresivas por parte del ICE, enfocadas no solo hacia las comunidades sin papeles, sino también hacia personas que poseen un estatus de protección".

Sarmiento indicó que "el 70% de las personas arrestadas, detenidas y deportadas no tienen antecedentes penales".

"Muchos de ellos llevan décadas residiendo aquí y pagando impuestos", añadió, y denunció la existencia de "un clima de temor y hostilidad en todo el país, una situación que no se limita a la Copa del Mundo, sino que se experimenta cada día".

Inquietud en la comunidad haitiana

De los 104 partidos de la Copa del Mundo, 78 se celebrarán en Estados Unidos, nación coorganizadora del torneo (previsto del 11 de junio al 19 de julio) junto con Canadá y México.

La posibilidad de que el ICE intensifique sus operaciones aprovechando los partidos en territorio estadounidense ha generado inquietud en el seno de la comunidad hispana de Estados Unidos, que constituye el 20% de la población nacional y se concentra principalmente en California, Texas y Florida.

Su presencia resulta especialmente relevante en grandes urbes como Miami, Los Ángeles, Dallas y Nueva York, todas ellas sedes del Mundial.

La comunidad haitiana (unas 850.000 personas en 2024, concentradas en gran medida en Miami y Nueva York) también se encuentra amenazada por la intención de la administración Trump de poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS), del cual se benefician inmigrantes como Emile.

Este estatus impide que sean expulsados a su país de origen, que en el caso haitiano supone un billete con destino a una de las naciones más pobres del mundo y un territorio devastado por la inestabilidad política, la crisis económica y la violencia de las bandas.

"Graves vulneraciones de derechos"

Los miedos se acrecientan tras informes de organizaciones como Human Rights Watch, que mencionó el caso de un solicitante de asilo que fue detenido por el ICE y deportado a su país de origen después de asistir a la final del Mundial de Clubes, el año pasado, en East Rutherford (Nueva Jersey).

Varias organizaciones defensoras de derechos humanos temen que el ICE ponga en el punto de mira a los turistas extranjeros que estén en las cercanías de los estadios o en las numerosas Fan zones o zonas de aficionados, donde se reunirán miles de seguidores.

Más de 120 organizaciones de derechos civiles de Estados Unidos (entre ellas la influyente Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, ACLU) emitieron en abril una "advertencia de viaje" en la que alertan sobre el "riesgo de sufrir graves vulneraciones de derechos" para aficionados, jugadores, periodistas y demás visitantes.

Según los firmantes, "las personas que viajen a Estados Unidos podrían correr el riesgo de que se les niegue la entrada, de ser detenidas, encarceladas o deportadas, de ser objeto de perfilamientos raciales o recibir un "trato cruel, inhumano o degradante (e incluso de morir) mientras se encuentren bajo la detención o custodia del ICE".

El ICE, una de las múltiples agencias que integran el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), participa desde hace años en los operativos de seguridad de los grandes eventos deportivos, como el Super Bowl.

"Los visitantes internacionales que entren legalmente a Estados Unidos para asistir al Mundial no tienen nada de qué preocuparse", declaró a la AFP un portavoz del DHS. "Lo que convierte a una persona en objetivo de las autoridades de inmigración es si se encuentra o no en Estados Unidos de manera irregular".

La FIFA respondió a una pregunta de la AFP señalando que "está comprometida con el respeto de todos los derechos humanos reconocidos internacionalmente y se esfuerza por promover la protección de dichos derechos".