Las nuevas disposiciones que impondrá la FIFA en el Mundial 2026: la ley Vinícius, una de ellas
Durante una videoconferencia con la prensa para explicar las modificaciones normativas de cara al próximo Mundial, el presidente del Comité de Árbitros de la FIFA, Pierluigi Collina, subrayó que cualquier jugador que se tape la boca con la mano, el brazo o la camiseta al hablar con otro futbolista en una disputa recibirá siempre tarjeta roja.
"Se sancionará siempre con roja, ya que se trata de un acto intencionado del futbolista, no reflejo. Confiamos en que los jugadores eviten esta conducta", señaló, aludiendo a una de las reglas que regirá en el torneo organizado por Estados Unidos, México y Canadá, y que empezará a aplicarse de manera global desde el 1 de julio.
Esta medida nace a raíz del incidente protagonizado por el argentino Gianluca Prestianni, quien, siendo jugador del Benfica, se cubrió la boca al hablar con Vinicius Júnior el 17 de febrero de 2026, tras el tanto que dio el triunfo al Real Madrid en Lisboa en el partido de ida del play-off de acceso a los octavos de final de la Liga de Campeones. El futbolista brasileño denunció que había recibido insultos racistas.
La UEFA lo suspendió de manera preventiva por un partido e inició un expediente disciplinario por racismo. Prestianni rechazó haber proferido insultos racistas, aunque reconoció haber dicho insultos homofóbicos. Al no existir pruebas concluyentes debido a que se tapó la boca, la UEFA le impuso una sanción de seis encuentros, tres de ellos en suspensión condicional, y la FIFA otros dos partidos, que deberá cumplir con la selección argentina, con la que no estará en el Mundial 2026.
Los cambios también incluyen la posibilidad de expulsar a futbolistas que reclamen al colegiado mientras se retiran del terreno de juego, agregó el exárbitro italiano, que arbitró la final del Mundial 2002 entre Brasil y Alemania, en la que la Canarinha logró su quinto título.
Atención a las pérdidas de tiempo
Incrementar el tiempo real de juego es un objetivo clave para el Mundial 2026. Un saque de puerta que demore más de cinco segundos desde que el árbitro alza la mano será considerado córner a favor del contrario, y un saque de banda que exceda esos cinco segundos pasará al equipo rival, aunque se permitirá cierta flexibilidad en los saques largos al área, detalló Collina.
En los cambios, el futbolista que se retira dispone de diez segundos para salir del campo desde que se enciende el marcador electrónico, utilizando siempre el camino más corto a menos que el árbitro señale otra opción. En caso contrario, el jugador que ingresa deberá esperar un minuto fuera del rectángulo y podrá entrar en la primera pausa que se produzca después de ese tiempo.
El excolegiado internacional de la FIFA explicó que, cuando se efectúen varios cambios simultáneamente, los jugadores tendrán diez segundos para salir a partir del instante en que se muestre la última sustitución en el marcador.
Aquellos futbolistas que salgan del terreno de juego después de recibir atención médica podrán volver a entrar en la primera detención tras haber permanecido un minuto fuera, con excepción de la atención al guardameta, un choque entre el portero y otro jugador, una colisión entre dos compañeros, lesiones en la cabeza, o el futbolista que va a ejecutar un penalti después de sufrir la falta.
El VAR actuará para anular una segunda tarjeta amarilla mostrada erróneamente, para rectificar la identidad de un jugador al que se le haya enseñado una cartulina amarilla o roja de manera incorrecta, y para invalidar córners concedidos indebidamente, siempre que sea factible "adoptar la decisión de forma inmediata, sin retrasar la reanudación del juego".
"Un saque de puerta no puede transformarse en córner. La intención es impedir que se anote un gol derivado de un córner mal concedido. Es necesario que esté claro que el córner es incorrecto. Dado que los córners no se ejecutan al instante, se puede modificar la decisión durante ese lapso. Los jugadores aceptan la determinación cuando es acertada", declaró el máximo responsable arbitral de la FIFA.
Confiado en que el nivel arbitral fue excelente en los Mundiales de 2018 y 2022, que ya supervisó, Pierluigi Collina indicó que la meta para 2026 es "subir el listón".