La Roma desperdicia el resbalón del Como y firma empate ante la Atalanta (1-1)

La Roma desperdicia el resbalón del Como y firma empate ante la Atalanta (1-1)

La Roma no supo capitalizar: el empate en su estadio contra la Atalanta dejó un regusto amargo en ambos clubes, aunque les ayuda a mantener vivas las ilusiones por sus metas en la campaña.

Después del 1-1 en el Olímpico, los giallorossi llegaron a 58 puntos, igualando al Como, en tanto que la Dea sumó 54. La Juventus tenía chance de escaparse si ganaba al Bologna.

Un encuentro vibrante, tal como se preveía

El choque en el Olímpico, vital para las pretensiones continentales de los dos, solo estuvo equilibrado al arranque. Marten de Roon interceptó la pelota con presión intensa y envió un pase largo para Nenad Krstovic, quien dominó y clavó al ángulo, batiendo a Mile Svilar. El atacante sigue en forma en este comienzo de 2026.

No obstante, la Roma respondió y casi empata con Donyell Malen, que chocó contra una parada espectacular de Marco Carnesecchi, quien abandonó su arco con maestría para frustrar el tanto.

Los dos equipos presionaron por el gol y los guardametas brillaron. Poco más tarde, fue Mile Svilar el que rescató a los locales ante Ederson. Tras el miedo al 0-2, el equipo giallorosso niveló en la jugada final de la primera mitad: envío desde la banda derecha, toque de cabeza de Devyne Rensch y volea con izquierda, digna de un killer, de Mario Hermoso, que anotó y compensó el fallo en la salida que originó el 0-1.

El empate persistió

La segunda mitad arrancó con tres relevos en la Dea, seguramente reservando fuerzas para la semifinal de la Coppa Italia: ingresaron Honest Ahanor, Nicola Zalewski y Odilon Kossounou, en lugar de Charles De Ketelaere, Sead Kolasinac y Giorgio Scalvini.

La Roma también agitó el banquillo antes del minuto sesenta: entraron Nicolò Pisilli, Lorenzo Venturino y Daniele Ghilardi. Aun con eso, el más letal continuó siendo Donyell Malen, que forzó a Marco Carnesecchi a intervenir de nuevo tras un zurdazo fuerte desde fuera.

La Roma transmitió que crecía, mientras la Atalanta penó y casi no invadió territorio contrario, excepto en algún contraataque suelto.

Los dirigidos por Gian Piero Gasperini probaron con cabezazos de Mario Hermoso y Lorenzo Venturino, y el hispano casi amplía con un disparo que besó el travesaño superior.

El cierre, con los clubes aún en par y la inclusión de piezas como Robinio Vaz, fue impredecible y propenso a sorpresas, pero al final el resultado quedó inalterado.