La repercusión de Marruecos en el balompié, ¿leyenda o hecho?
La inesperada y novedosa resolución de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) de anular el campeonato de Senegal en la Copa de África de Naciones decidida en enero y otorgarlo a Marruecos pone en discusión ahora el impacto de ese reino en los organismos de este deporte.
Marruecos compartirá la organización del Mundial en 2030, junto a España y Portugal, y el presidente de su Federación, Fouzi Lekjaa, navega con soltura en los entornos políticos: ocupa el cargo de primer vicepresidente de la CAF, forma parte desde 2021 del Consejo de la FIFA y mantiene una relación cercana con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
En Marruecos se organizan con frecuencia diversas competiciones internacionales, como esa reciente Copa de África masculina, y ese país acostumbra a albergar encuentros de otras selecciones africanas como las de Burkina Faso, Mozambique, Guinea, Mali, Sudán o Yibuti, ya sea por la inestabilidad política en esas naciones o por su carencia de instalaciones adecuadas.
"Desde la llegada de Infantino a la dirección de la FIFA (en 2016), Marruecos ha ganado una relevancia mayor, sobre todo mediante la presencia de Fouzi Lekjaa", declara a la AFP Jean-Baptiste Guégan, especialista en geopolítica del deporte y docente en la Universidad Sciences Po de París.
Solicitud de una indagación
Sin imputar directamente a Marruecos, las autoridades senegalesas no vacilaron el miércoles en demandar una pesquisa internacional por "sospechas de corrupción" en la CAF.
"Existe el influjo auténtico de Marruecos y después la fábula", aclara Guégan. "Los relatos conspirativos y que aluden a maquinaciones, vinculados al poder de Marruecos, generaron un clima que influyó en la final y que podría haber motivado la respuesta de Senegal", agregó.
La Confederación Africana de Fútbol basó su veredicto en los artículos 82 y 84 del reglamento de la CAN, de acuerdo con los cuales si un equipo "rechaza disputar o deja el terreno antes de concluir el tiempo reglamentario del encuentro, se le considerará perdedor y quedará excluido de manera definitiva de la competición actual".
La final tumultuosa de la CAN el 18 de enero en Rabat la ganó Senegal por 1-0, con un gol en la prórroga.
Varios futbolistas senegaleses habían salido momentáneamente del campo en señal de protesta por un penalti controvertido concedido a Marruecos en el tiempo añadido de la segunda parte del tiempo reglamentario, justo tras la anulación de un gol a Senegal.
Posteriormente los senegaleses volvieron y optaron por seguir jugando. Brahim Díaz erró el penalti y el partido se extendió a la prórroga, donde Senegal obtuvo el triunfo.
El antecedente del Esperance
La Federación Marroquí recordó a la AFP el episodio del Esperance de Túnez en 2019, que fue proclamado vencedor de la Liga de Campeones de África tres meses después de una final en la que el Wydad Casablanca marroquí había salido del terreno durante el partido para reclamar por un fallo en el VAR.
"Buscad una infracción disciplinaria más evidente. Senegal dejó el campo. Es preciso entender la relevancia que tiene para los organismos evitar que los equipos provoquen desorden para influir en cada resolución arbitral que no les convenga", explica una persona conocedora de los círculos internacionales del fútbol.
"Además resulta obvio que el resultado es perjudicial, especialmente cuando favorece al país organizador. Pero la CAF tiene mucho en juego al hacer un favor a Marruecos, no estoy convencido de que los marroquíes lo anticiparan, buscaban principalmente enmendar las penalizaciones impuestas en la instancia inicial", añadió esa misma fuente.
La Federación Marroquí de Fútbol había recibido una multa por un total de 315.000 dólares y el capitán de su equipo nacional, Achraf Hakimi, había sido inhabilitado por un partido.
"Esta resolución no ayuda a nadie, ni siquiera a los futbolistas marroquíes, para quienes obtener la CAN en las oficinas carecerá de satisfacción", opinó el francés Alain Giresse, antiguo seleccionador de Senegal.
El asunto permanecerá pendiente ya que la Federación Senegalesa de Fútbol ha apelado al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) con el fin de intentar recobrar su título.