La dupla Brahim y Hakimi, el lazo español que impulsa a Marruecos en la Copa de África
A solo dos encuentros de romper una racha de cincuenta años sin conquistar la Copa de África, Marruecos avanza impulsado por un dúo con raíces en el fútbol español: Brahim Díaz, del Real Madrid, y su capitán Achraf Hakimi, nacido en Madrid y desarrollado en ese club.
"Brahim forma parte de esos jugadores que pueden inclinar la balanza a favor de Marruecos en la CAN", afirmó sin rodeos Walid Regragui, el entrenador de los Leones del Atlas, después de la ajustada victoria en octavos de final contra la discreta Tanzania por 1 a 0.
El mediapunta malagueño, de 26 años, respaldó esas palabras el viernes al inaugurar el marcador frente a Camerún con un 2 a 0, sumando su quinto tanto en cinco jornadas, un récord inédito en la historia del torneo, donde claramente domina la tabla de goleadores.
"El elemento decisivo"
"Esta noche fue el elemento decisivo en mi equipo. Ha brillado en toda la competición, hoy corrió sin parar y peleó, transmitiendo un claro mensaje al resto del grupo", agregó Regragui tras el éxito en cuartos.
Mal aprovechado en el Real Madrid bajo la dirección de Xabi Alonso, Brahim porta con distinción el dorsal 10 de Marruecos, después de haber defendido las categorías juveniles de la selección española.
Con Hakimi ausente, quien también podría haber jugado por España, y aún recuperándose en la fase de grupos, Brahim cubrió las debilidades del equipo local, que pese a sus triunfos enfrenta duras críticas de la prensa y la afición.
Al volver el lateral del Paris Saint Germain a la titularidad en octavos, el delantero conservó el control del juego marroquí, tratando de suplir la ausencia por lesión del resto del campeonato de Azzedine Ounahi, el "director técnico en el campo" de los Leones, en palabras de Regragui.
"Con Brahim soy el más estricto en este equipo, porque conozco su potencial: todavía puede elevar su nivel", anticipó el técnico marroquí, quien a pesar de la avalancha de reproches se mantiene leal a su filosofía.
"Empieza a captar que cerca del área puede liberar su genialidad, pero que debe ser más cauto cuando está lejos de la portería, ya que pierde posesiones y nos expone a riesgos", prosiguió, en una idea similar a la que compartió el camerunés Patrick Mboma con la AFP.
"Los futbolistas del norte de África a veces se exceden, como Brahim Díaz, que se lanza a regates innecesarios en el terreno porque juega en casa y todo fluye", comentó el exseleccionado de Camerún.
— En pleno pico de rendimiento cuando cuenta —
El viernes contra Camerún, en la primera prueba seria para Marruecos en este evento, fue Hakimi quien lanzó el saque de esquina que culminó en el gol de Brahim, quien al celebrar miró a la grada con una mueca de fingida extrañeza tras haber anotado en cada partido.
Hakimi ha vuelto en el momento clave y su molestia del 4 de noviembre ante el Bayern de Múnich con el PSG, tras una entrada fuerte de Luis Díaz en la Champions League, queda en el olvido.
Un breve tiempo ante Zambia en la fase inicial con un 3 a 0 y un partido íntegro en octavos ante Tanzania, donde dio la asistencia a Brahim para el primer gol, fueron suficientes para demostrar al mundo que el lateral todoterreno del campeón de Europa estaba preparado para competir.
"¡Hakimi! ¡Hakimi!", resonaba el estadio Príncipe Moulay Abdellah en Rabat, totalmente rendido ante su capitán, galardonado como el mejor jugador de África en 2025.
Los Leones del Atlas, favoritos absolutos tras llegar a semifinales en el reciente Mundial, disputarán las semifinales ante Argelia o Nigeria.