La conexión entre Donostia y la capital que ha unido a la Real Sociedad y al Atlético por décadas
Nadie olvida menciones como la de Robin Le Normand. El jugador de la selección española dejó Donosti por Madrid en el verano de 2024 por unos 35 millones de euros más cinco en extras.
O Alexander Sorloth, el actual delantero centro rojiblanco que previamente anotó goles con la camiseta blanquiazul en Anoeta, aunque el noruego llegó del Villarreal después de dos años prestado en San Sebastián.
Pero mirando al pasado, que siempre enriquece, surgen figuras destacadas que intercambiaron las rayas verticales de sus uniformes:
Theo Hernández, quien partió joven de un Atlético donde debutó y que fue prestado por el Real Madrid a la Real Sociedad, sitio donde mostró su talento, para luego firmar por el Milan en la temporada siguiente.
López Ufarte, que levantó una Copa con la Real, anotando precisamente contra el Atleti, equipo al que se unió después.
Elduayen, guardameta que persiguió en el ya extinto Vicente Calderón el triunfo que le impedía Arconada en la Real. Tampoco lo halló como colchonero.
Uralde, atacante que compartió camino con Elduayen en el Atlético y en su escasa fortuna, que sí experimentó como txuri-urdin.
Luis García, delantero azteca visto como heredero de Hugo Sánchez, quien destacó en el Atleti pero no pudo en una Real donde no registró ni un tanto en sus seis meses allí.
Adicionalmente, hay otros nombres como Álvaro Novo, el argentino Juan Gómez, Diego Rivas, el meta Miguel Ángel Moyà o más actual, Javi Galán, que no halló lugar con Simeone y pasó cedido a la Real por un año.