La arremetida despiadada y furiosa del Atlético de Madrid contra el Barcelona

La arremetida despiadada y furiosa del Atlético de Madrid contra el Barcelona

La relación triangular que han tejido el Barça, Julián Álvarez y el Atlético de Madrid amenaza con ser más complicada que el famoso Triángulo de las Bermudas. La tensión entre el Metropolitano y el Camp Nou ha alcanzado tal punto que el desenlace podría ser de proporciones catastróficas.

En primer lugar, estuvo la presunta oferta de 100 millones de euros por el argentino, desmentida por el club colchonero, cuya respuesta fue cargada de humor: ofrecieron, con el clásico 'Here we go' del experto en fichajes Fabrizio Romano, fichar a Lamine Yamal a cambio de entradas, pipas y hasta una suscripción al diario ABC, una clara indirecta a Florentino Pérez. Después, continuaron con otra supuesta oferta por Pedri y el 'anuncio' de la cesión de Raphinha al Atleti a cambio de prestar a Tom Ford y Smith sin opción de compra.

Además, recientemente soltaron otra broma al desmentir que hubieran hecho una oferta a Deco para que se uniera a su equipo de ojeadores en Brasil.

Sin embargo, ese tono humorístico se esfumó por completo al cabo de unos minutos, dando paso a un ataque directo y contundente contra el Barça, al que acusan de desestabilizar, de hacer filtraciones, de faltar al respeto y de recordar el caso Negreira, que todavía sigue vigente y que investiga al Barcelona por haber pagado millones de euros durante años al antiguo vicepresidente del CTA mientras ocupaba ese cargo.

El comunicado del conjunto rojiblanco es contundente. "No, el Atlético de Madrid jamás actuaría de esa forma. En cambio, en los últimos meses hemos sufrido una campaña de acoso y derribo contra uno de nuestros futbolistas. Filtraciones interesadas, noticias falsas, faltas reiteradas de respeto, la versión blaugrana de la maquinaria creando cuentos, llamadas antes de los partidos directos... Pero claro, a nosotros nunca se nos ocurriría pagar al vicepresidente de los árbitros ni recurrir a favores políticos para inscribir jugadores. RESPETO y VALORES".