James Rodríguez, sin jugar casi, reaviva los rumores

James Rodríguez, sin jugar casi, reaviva los rumores

James Rodríguez, de 34 años, atraviesa un período difícil en los últimos meses. El número 10 de la selección colombiana sigue siendo esencial en el esquema de Néstor Lorenzo. Sin embargo, en el Minnesota United, el staff técnico apenas lo tiene en cuenta.

El Mundial de 2026 está cada vez más cerca. Rodríguez se prepara con el equipo de Estados Unidos. Juega muy poco. En total, ha disputado 183 minutos en seis partidos. No ha terminado ningún encuentro completo y es evidente que el preparador del Minnesota no lo ve como un elemento central en su plan.

Falta de constancia en los equipos

Esta coyuntura comienza a inquietar a las personas cercanas a James. Pese a su prestigio y lo que significa para Colombia, la ausencia de rodaje en el Minnesota United podría cobrársele caro en la fase clave hacia el campeonato del mundo. Un jugador con su bagaje requiere ritmo de competición y seguridad, elementos que ahora mismo parecen ausentes en su rutina.

La irregularidad ha representado, de hecho, uno de los principales obstáculos para James en los años recientes. Su habilidad nunca ha sido cuestionada, pero sí la capacidad para mantener un rendimiento elevado a lo largo de campañas enteras. Entre dolencias, frecuentes traslados de club y resoluciones del cuerpo técnico que lo apartaron, el internacional colombiano no ha hallado sosiego en un buen tiempo.

Cada vez que viste la elástica de Colombia, no obstante, el volante exhibe que aún posee una destreza superior. Lorenzo ha diseñado una táctica que resalta sus fortalezas y le otorga autonomía para controlar el pulso del conjunto. El inconveniente surge al volver a su plantilla, donde la situación es totalmente opuesta y de nuevo se ve excluido del flujo competitivo.

Con 34 años, el tiempo para reaccionar se reduce. James debe hallar regularidad de inmediato si aspira a presentarse en óptimas condiciones físicas y técnicas en la Copa del Mundo de 2026. Su genio permanece inalterado, pero en el balompié actual es complicado mantenerse solo a base de momentos esporádicos. La constancia determinará si aún puede disputar al más alto nivel global.