Guillermo Almada, nuevo entrenador del América
La eliminación del América en el Clausura 2026, tras un trepidante partido frente a Pumas, dejó tocado al conjunto azulcrema, que optó por un cambio radical en el banquillo. Se ponía así fin a tres años inolvidables bajo la dirección de André Jardine, quien había logrado un tricampeonato ruidoso y arrollador en la Liga MX.
Capaz de recomponerse y de leer los instantes de cada encuentro, Jardine deja una marca indeleble en el América, siendo considerado uno de los mejores técnicos de su historia y el más destacado en la etapa reciente. No obstante, tras un par de campañas irregulares y un deterioro lógico, el ciclo del brasileño ha concluido.
Una nueva era
Sin demora y con la necesidad imperiosa de optar de nuevo al título, el América se ha decantado por el uruguayo Guillermo Almada para tomar las riendas del equipo azulcrema a partir del Apertura 2026, que arrancará durante los últimos días del Mundial de 2026.
El uruguayo regresa a México después de una complicada campaña en España, primero con el Valladolid y después con el Oviedo, aunque cuenta con el aval de su trayectoria en territorio mexicano al frente de Santos y Pachuca. Esos seis años han bastado para que la directiva americanista se incline por Almada y confíe en que dará un soplo de aire fresco al banquillo azulcrema.
Después de alcanzar un acuerdo verbal con Almada, con quien llevaban negociando desde hacía varios días, se prevé que el América oficialice la llegada de su nuevo técnico en las próximas horas. El uruguayo estampará su firma en un contrato de larga duración.
Diferente estilo, misma intensidad
La directiva americanista confía en que Almada consiga plasmar lo que logró en Santos y Pachuca, donde supo potenciar a jóvenes con gran ambición de gloria y cimentar un estilo ofensivo por encima de todo. A diferencia de Jardine, que no dudaba en replegarse con un bloque bajo si las circunstancias lo requerían, el uruguayo ha manifestado que su mirada está siempre fija en la meta contraria.
En cambio, en lo que los futbolistas azulcremas no apreciarán modificación alguna será en la intensidad del juego. Tanto Almada como Jardine conciben la manera de jugar y de vivir de una única forma: al máximo. La llegada de Almada constituirá el primero de varios cambios en el marco de una profunda reestructuración dentro de la plantilla.