Gérard López, el verdugo español del fútbol europeo que ha acabado con el Burdeos
Ya había sufrido otro descenso administrativo a cuarta división francesa en 2024, pero la noticia de la exclusión del Girondins de Burdeos de las competiciones nacionales (a la sexta categoría) cayó como un jarro de agua fría en el fútbol galo.
Tanto es así que buena parte del deporte rey europeo clama al cielo para que el causante del descalabro de todo un seis veces campeón de la Ligue 1 (1950, 1984, 1985, 1987, 1999 y 2009) nunca más vuelva a ser propietario de un club en el Viejo Continente.
¿Pero quién es el hombre al que todos señalan? Se trata de Gérard López, un empresario español nacido en Luxemburgo que fue dueño del equipo Lotus de Fórmula 1 (2009-2015) y que acumula un buen número de escándalos entre el fútbol francés, el portugués y el belga.
Su primera experiencia con la redonda se produjo a los mandos del Royal Excel Mouscron, entidad a la que literalmente condujo a la desaparición antes de poner su foco en Portugal.
Ya en territorio luso, allá por octubre de 2020, la junta directiva del Boavista, un histórico con 122 años de tradición y campeón nacional en 2001, aprobó la entrada en el accionariado de forma mayoritaria de Mangrove Capital Partners, propiedad de Gerard López. Fue el principio del fin, con el club terminando en quinta división por problemas económicos y acumulando incomparecencias en este torneo amateur. Finalmente, cesará sus actividades el 31 de julio próximo.
En 2021 hizo de las suyas en el Lille, donde ese mismo año ganó la Ligue 1, logro que no pudo tapar las vergüenzas provocadas por una deuda sin precedentes que alcanzó los 123 millones de euros cuando abandonó el accionariado y fue cubierta por fondo luxemburgués.
Ahora, tiene al Girondins de Burdeos al borde de la quiebra y descendido a sexta división tras coger la entidad en 2024 cuando todavía competía en Ligue 2. ¿Cuánto tiempo más va a seguir Gérard López enterrando equipos de fútbol?