Fracaso estrepitoso de un Madrid poco convincente en la pelea por la liga (2-1)

Fracaso estrepitoso de un Madrid poco convincente en la pelea por la liga (2-1)

A escasas horas del enfrentamiento entre el Atlético y el Barcelona, el equipo bajo las órdenes de Álvaro Arbeloa debía centrar sus esfuerzos en lograr una victoria fuera de casa y de la península ibérica contra un adversario inmerso en la zona de descenso y con graves problemas. Reducir la distancia en la tabla clasificatoria era la meta principal para un conjunto que, a cuatro puntos del primer puesto, necesita victorias semanales para llegar en óptimas condiciones al Clásico.

El comienzo fue animado, parejo y con escasas oportunidades. Zito Luvumbo motivó a los locales con una penetración efectiva por la banda, lo que permitió a los mallorquines avanzar delante de un Madrid cauto y falto de dinamismo. Finalmente surgió Kylian Mbappé, que se asoció con el juvenil Manuel Ángel y generó dos chances netas, una gracias a un centro magistral de Arda Güler, que Leo Román evitó con maestría.

Maffeo asiste y Morlanes define

El portero isleño intervino nuevamente, esta vez ante un tiro débil del turco con el empeine. Lo visto al principio ya no representaba la situación real, ya que los capitalinos dominaban en posesión y aproximaciones al arco contrario. Vedat Muriqi casi sorprende a Antonio Rüdiger, quien respondió como pudo. Del rebote, Manu Morlanes mandó el balón por encima del travesaño.

Cerca del final de la primera mitad, una subida de Maffeo alteró el equilibrio. Parecía inofensiva, ya que no alcanzó la línea de fondo ni los atacantes locales tenían ventaja numérica. Aun así, el esférico llegó a Morlanes, que, experto en esas jugadas, superó por completo a Lunin e inauguró el tanteador. Camavinga aparece en la jugada del tanto por su falta de presión y lentitud en la persecución (42').

Intento de vuelta infructuoso

Contrario a las expectativas, la segunda parte arrancó con el Mallorca controlando el balón gracias a jugadores técnicos como Sergi Darder o Pablo Torre. Solo un avance de los visitantes, liderado por el habitual referente, cuando ya se preveían tres sustituciones simultáneas (ingresaron Vinicius Júnior, Jude Bellingham y un Eder Militao que regresaba de lesión desde diciembre de 2025).

Mbappé intentó desde lejos sin puntería, y Luvumbo continuaba perturbando a una defensa incapaz de contener al jugador angolano. Los cambios no impactaron en un Madrid distante de su nivel óptimo, que lució ineficaz a pocos días de enfrentar al Bayern de Múnich en la Champions. Sin vitalidad, sin empuje y sin convicción, revertir el resultado o al menos igualarlo parecía una tarea ardua.

Entre los suplentes, Vinicius y Bellingham debían revertir la dinámica, pero fue Militao, con un potente remate de cabeza, quien equilibró el marcador en el 88. Representaba el inicio de una posible recuperación, un recurso habitual en la historia madridista, pero una dicha breve pues Muriqi sentenció en los primeros instantes del tiempo extra (91') y desató la euforia local. El kosovar derramó lágrimas de alegría tras su reciente eliminación mundialista.