Ferran Torres, el 10º máximo goleador de España que busca romper su sequía en el Mundial
El fútbol bendice a los futbolistas versátiles y polivalentes. Pero su algoritmo entra en conflicto cuando intenta poner etiquetas a Ferran Torres (26). El jugador que es y no es al mismo. Ni delantero ni extremo, aunque se desenvuelve en las dos posiciones. Ni rey del gol ni negado, porque tan pronto enlaza una racha espectacular como otra en barbecho. Se habla mucho del '7' de España y su rendimiento tras las dos primeras jornadas. Una realidad que bien conoce el de Foios.
Quizá esa extrañeza, esa dificultad de clasificarle, venga determinada ya desde su nacimiento, un 29 de febrero del bisiesto año 2000 que cambió el prefijo al milenio. Técnicamente, el delantero de 26 años habría celebrado sólo siete cumpleaños. No hay mejor manera de definir a un tipo capaz de lo mejor y lo peor, de arrasar cuando nadie da un euro por él; de decepcionar cuando lo tiene todo a favor.
Todo ello enmarcado en un contexto mundialista en el que salió señalado en los primeros dos partidos de la Selección Española. Contra Cabo Verde, por ser un extremo inoperante en un día en que la espesura y poca velocidad del equipo tampoco le ayudó. Contra Arabia Saudí, ya de '9', por fallar una clara ocasión.
"Por favor, que sea gol"
Que no se siente en buena racha es algo que quedó evidenciado en la acción en la que le anularon el que habría sido el 5-0. Mientras el VAR tiraba líneas con demora, las cámaras le cazaron susurrando un "por favor, que sea gol".
Ya esta misma temporada vivió una sequía acuciante de la que le costó mucho trabajo salir. Y que, irónicamente, le llegó tras un arranque con unos números de época. Así que está acostumbrado el valenciano a vivir entre turbulencias.
De hecho, siempre con una fuerte crítica encima, sus técnicos siempre han apostado por él y le han dado confianza: Pep Guardiola, Luis Enrique, Xavi Hernández, Hansi Flick, Luis de la Fuente... con todos ha tenido un papel importante.
Y qué decir de sus números con España. Con sus crisis y todo, el 10º máximo anotador de la Selección Española maneja un promedio de 0.64 tantos por cada 90 minutos vestido de rojo.