Entrevista Flashscore l Hussein Ali: "Para detener a Mbappé hay que trabajar en equipo"

Entrevista Flashscore l Hussein Ali: "Para detener a Mbappé hay que trabajar en equipo"

Iraq vuelve al Mundial después de cuatro décadas. ¿Qué supone esto para usted, su familia y el pueblo iraquí?

Es un honor inmenso. Hacía 40 años que no lo lográbamos, así que pertenecer a la generación que devuelve a Iraq al Mundial es un privilegio enorme. Mi familia está muy orgullosa, mis amigos más cercanos también; todos están contentos de que estemos en este camino. Ojalá podamos conseguir buenos resultados en el torneo.

Cuando era niño, ¿imaginó que formaría parte de la generación que devolvería a Iraq al Mundial?

De pequeño, el sueño de todos es jugar un Mundial. Es el escenario más grande del fútbol, así que claro que lo soñaba. Nunca se sabe, porque el fútbol avanza muy rápido, así que no diría que estaba seguro de que jugaría uno, pero siempre tuve la ilusión de que algún día lo conseguiría.

¿Cómo es el ambiente en la selección ahora? ¿Hay más presión, orgullo, ilusión o un poco de todo?

Es una mezcla de todo. Quieres dar la talla, pero también tienes mucha ilusión por lo que viene. Sinceramente, en el grupo en el que estamos, no tenemos nada que perder. Son los rivales quienes tienen más presión. Así que estamos ilusionados por jugar bien y, ojalá, demostrar al mundo que estamos preparados para competir en los próximos años.

Usted representó a Suecia en categorías inferiores antes de elegir la absoluta de Iraq. ¿Qué importancia tuvo su formación futbolística en Suecia?

Es una parte fundamental de mi desarrollo. Estuve en Suecia hasta los 19 o 20 años. Jugué en el Malmo, luego en el Orebro, y después me fui a Holanda y luego a Polonia. Suecia es muy importante en lo que soy como jugador y estoy agradecido por las oportunidades que me dieron.

¿Fue difícil decidirse por Iraq o tuvo dudas?

La primera conversación que tuve fue hace unos dos años y medio, tres años, con el entrenador que estaba entonces, un técnico español. Fue una buena charla, y desde ese momento sentí que era un buen paso para mí unirme a la selección. Desde entonces hemos ido creciendo, mejorando cada vez más. Ahora tenemos un entrenador australiano, Graham Arnold, y está haciendo un gran trabajo con nosotros. Seguimos avanzando y cada año vamos a mejor.

Su grupo es Francia, Noruega y Senegal. Cuando vio el sorteo, ¿cuál fue su primera reacción?

¿Sinceramente? Ilusión. Jugar contra grandes estrellas es una buena forma de medirse y una gran experiencia para nosotros como selección. Casi todos nuestros jugadores son muy jóvenes, así que es una buena oportunidad para demostrar lo que podemos hacer. También jugamos contra España en un amistoso y empatamos 1-1, lo que demuestra que tenemos calidad. Solo tenemos que seguir trabajando y mejorar cada día.

Como defensor, ¿qué piensa cuando sabe que le tocará marcar a Kylian Mbappé?

Me han hecho esa pregunta muchas veces, es normal. Pero sinceramente, solo me centro en los partidos que vienen. Tenemos un amistoso contra Venezuela y luego Noruega en nuestro primer partido del Mundial. Por supuesto, todos saben que Mbappé es un jugador de muchísima calidad. Se trata de ser la mejor versión de uno mismo, dar lo máximo, y nunca sabes lo que puede pasar. Para mí es una gran experiencia jugar contra futbolistas así y ver cómo es el nivel más alto del fútbol. Estoy muy ilusionado por ello.

¿Hay alguna forma de detener a Mbappé en el uno contra uno, o es algo que debe hacerse en equipo?

Es un jugador muy bueno, pero el fútbol es un deporte colectivo. Se defiende y se ataca juntos. Si lo haces bien como equipo, funciona. Por supuesto, cuando te toca un uno contra uno intentas detenerlo lo mejor posible, pero hay que hacerlo colectivamente, tanto en defensa como en ataque, para que las cosas funcionen para el equipo.

Noruega tiene a Erling Haaland, capaz de decidir un partido con un solo toque. Como lateral derecho, ¿cómo se prepara para un jugador así?

Tenemos jugadores muy físicos y fuertes. Esa es una de nuestras fortalezas. Lo más importante es estar al 100% todo el tiempo, porque en un Mundial todo se decide en milésimas de segundo. Todo va por detalles, así que siempre tienes que estar atento, preparado cada segundo hasta que termine el partido. Si juego contra alguien muy técnico, veo vídeos para analizar cómo se mueve, cómo le gusta recibir el balón, dónde tiene sus debilidades. Saber si alguien prefiere ir por fuera o por dentro me ayuda a leerlo en el partido y a hacerlo lo mejor posible en esa situación.

¿Prefiere enfrentarse a un jugador como Mbappé o Haaland?

Ambos tienen calidad, así que para mí no importa. La diferencia es que Mbappé suele jugar por fuera y Erling más por el centro, así que Erling estará más con los centrales y Mbappé por la banda. También hablé con Benjamin Mendy antes de venir aquí y me dijo que son jugadores de calidad, pero que simplemente haga mi trabajo, dé lo mejor y todo es posible. Es fútbol, 90 minutos, 11 contra 11. Nunca sabes lo que puede pasar.

Francia y Noruega parten como favoritas ante Iraq. ¿Eso puede ayudarles a jugar con libertad y sorprender?

Por supuesto. Por eso es bueno jugar contra estas grandes selecciones. No tenemos nada que perder y ellos llegan con la presión. Nosotros vamos a jugar nuestro fútbol y demostrar que somos capaces. Lo afrontamos con humildad. Sabemos que no somos favoritos, pero saldremos a trabajar y a intentar sumar puntos.

Jugó en Países Bajos con el Heerenveen. ¿Qué le enseñó la Eredivisie como lateral derecho antes de irse a Polonia?

En Países Bajos hay mucho fútbol ofensivo, muy orientado al uno contra uno. Los jugadores son muy técnicos, así que te enfrentas a extremos habilidosos que pueden hacer cosas por sí solos. Aprendí a manejar esas situaciones de uno contra uno y a tener una mentalidad más ofensiva. Allí el fútbol es disciplinado y rápido. Aprendí mucho, y ahora en Polonia también estoy aprendiendo mucho.

En la Ekstraklasa el fútbol es diferente, ¿verdad?

Es distinto. En Polonia el fútbol es físico y fuerte, los jugadores son rápidos y es más un juego de equipo que de uno contra uno. Me viene bien porque te enfrentas a rivales fuertes y veloces que corren todo el partido. Además, la Ekstraklasa está mejorando cada vez más. Es un buen paso de aprendizaje para mí.

Si tuviera que comparar los niveles, ¿dónde pondría la Ekstraklasa respecto a Suecia y la Eredivisie?

Sinceramente, la Ekstraklasa y la Eredivisie son bastante similares en calidad, lo cual es impresionante. Este año la liga estuvo muy igualada, viva hasta el último partido. Diría que Polonia y Holanda están al mismo nivel, y Suecia ahora mismo no es tan fuerte, siendo honesto.

¿La Ekstraklasa le ha ayudado a prepararse para un Mundial?

Sin duda. Los últimos partidos me han ido bien, he marcado algunos goles, lo que me da mucha confianza. Ojalá pueda trasladar eso al Mundial y estar listo.

Su compatriota Amir Al-Ammari también juega en Polonia, en el Cracovia. ¿Cree que habrá más jugadores iraquíes en la Ekstraklasa?

Ojalá que sí. Queremos que el país tenga muchos jugadores en el extranjero y que la gente les preste atención. Para nosotros, esperamos dar un buen primer paso para que otros iraquíes vengan y se muestren en la liga polaca en el futuro. Sería bonito abrir ese camino para los demás.

¿Jugar en Europa ha cambiado su estilo respecto al fútbol asiático?

En Asia el estilo es diferente. Allí es casi impredecible, no puedes anticipar lo que va a pasar. Te enfrentas a jugadores que recortan hacia dentro y ponen un centro que nunca has visto en tu vida, de clase mundial, y puede pasar de todo. Nunca sabes, así que tienes que estar muy atento. Creo que eso sorprende a las selecciones europeas cuando se enfrentan a nosotros, porque el fútbol europeo es muy bueno pero bastante previsible. Casi puedes intuir hacia dónde va la jugada. En Asia, nunca sabes. Todo puede cambiar en un instante y, de repente, pasa algo.

Por último, ¿qué mensaje le daría a los niños iraquíes que verán el Mundial?

Que lo disfruten. Y si hay una nueva generación que quiere jugar por Iraq, que vean que estamos construyendo algo para que las próximas generaciones tomen el relevo, jueguen con orgullo y pasión. Iraq siempre es muy apasionado. Queremos darles buen fútbol y que la gente vea a Iraq de una manera diferente a partir de ahora. Ojalá más chicos se animen a representar al país y esto sea un buen paso para ellos.