Entrenar a su propio hijo, el último capricho del "Loco" Abreu en el balompié azteca
Solo es cuestión de tiempo para que el uruguayo Sebastián "el Loco" Abreu, actual timonel del Tijuana, genere otro de sus momentos singulares en el fútbol de México. En esta ocasión, enviará al terreno de juego a su hijo Diego, un estreno que genera expectación en el Clausura 2026.
"Lo trataré igual que a cualquier otro integrante del equipo", señaló Sebastián Abreu al validar el ingreso de su hijo, días antes de que el Tijuana lo hiciera oficial.
"Me alegra que el equipo lo haya adquirido de Defensor Sporting", concluyó el preparador de los Xoloitzcuintles.
Diego, con 22 años y procedente del fútbol uruguayo, podría saltar al césped en México este fin de semana, cuando los Xolos enfrenten al Puebla en la jornada cinco del torneo nacional.
A romper la imagen de nepo baby
Aunque resulta llamativo, existen precedentes de hijos que han compartido vestuario con sus padres entrenadores. En los años noventa, Johan y Jordi Cruyff coincidieron en el FC Barcelona.
Más cerca en el tiempo, los técnicos argentinos Diego Simeone y Marcelo Gallardo contaron con sus descendientes en sus plantillas. Simeone con Giuliano en el Atlético de Madrid, y Gallardo con Nahuel en River Plate.
En el fútbol mexicano también se han dado situaciones similares. En 2020, el argentino Antonio Mohamed debutó a su hijo Shayr en el Monterrey, y después lo llevó al Tijuana, donde no volvió a jugar. Hoy en día, Shayr es su asistente en el Toluca.
En 2004, Hugo Sánchez presentó a su hijo Hugo Sánchez Portugal en la máxima categoría con los Pumas, y juntos lograron dos títulos consecutivos en ese club.
Esta dinámica entre padre e hijo puede generar tensiones. El "Loco" Abreu es consciente de ello y por eso adelantó cualquier reclamo de favoritismo, afirmando que Diego "tendrá que esforzarse al máximo como el resto, y solo jugará si demuestra su valía".
"He aprendido de la forma en que Simeone y Gallardo gestionaron la situación con sus hijos", comentó Abreu.
Los motivos del refuerzo
En su segundo certamen dirigiendo al Tijuana, con el objetivo de ir más allá de los cuartos de final que alcanzaron en el Apertura 2025, el Loco Abreu pidió incorporaciones a la directiva, incluyendo un atacante.
Y el reclutamiento de Diego Abreu, según relató Sebastián, surgió de un proceso de observación realizado por el club mexicano.
Durante 2025, Diego registró un año fructífero en Defensor Sporting, con ocho tantos y dos pases gol.
"Se trata de un ariete con cualidades de goleador ya bien establecidas", aseguró el entrenador del Tijuana.
Contratar a Diego como punta de lanza representa un estímulo para los delanteros ya presentes en la plantilla del Tijuana, como el español-marroquí Mourad Daoudi El Ghezouani y el venezolano Josef Martínez.
"Quien esté jugando no puede acomodarse, no debe bajar el ritmo, ya que tiene a un rival interno que aspira a quitarle el puesto", enfatizó el preparador del Tijuana.
Padre en el hogar, entrenador en el equipo
Fresco en la plantilla del Tijuana, Diego Abreu ya ha exhibido su talento como delantero.
En la interrupción de la liga mexicana en enero, debido a los compromisos de preparación de la selección, el Tijuana disputó dos encuentros amistosos: ganó 4-1 al Cosmos de Nueva York con gol de Diego Abreu, y empató 2-2 ante San Diego FC gracias a un doblete del nuevo fichaje.
Diego se ha adaptado bien al grupo de los Xolos, pese a ser hijo del entrenador. "Les conté a mis compañeros que me resulta extraño tenerlo como míster. Me aconsejaron que lo lleve con tranquilidad, que me habituaré", reveló el delantero.
El joven artillero es consciente de que será escrutado por su parentesco.
"Conozco las opiniones de la gente, veo lo que comentan, pero tuve una temporada destacada en Defensor y lo probaré en Tijuana", declaró el jugador antes de su llegada a México.
De momento, el entrenador ha sido firme con él. "Me ha dejado claro que aquí es mi jefe, ya no puedo tratarlo como en casa", indicó Diego.
Para el novato, es una chance única, ya que jugará en México, donde nació en 2003 durante la etapa de su padre en el América. Por eso, no consumirá cupo de extracomunitario y hasta sueña con la selección azteca.
Adicionalmente, supone una redención personal, pues en 2024 no se consolidó en el Toluca, al quedar en la sub 23.