Entrenador del Mónaco admite el bache actual y acepta la responsabilidad antes del choque en el Bernabéu
En medio de una racha negativa en la Ligue 1, el técnico del Mónaco, Sébastien Pocognoli, afirmó este lunes que está dispuesto a "cargar con la presión" después de la pérdida por 3-1 frente al Lorient, la séptima en ocho partidos, justo antes del encuentro de Champions League contra el Real Madrid en el Bernabéu.
"Mi mayor preocupación es identificar qué podemos mejorar en el Mónaco", indicó el entrenador, quien también resaltó la asistencia de alrededor de 2.500 seguidores monegascos al estadio este martes.
"Ofrecerles un buen espectáculo a nuestros aficionados debe motivarnos. Están frustrados y con razón. Ojalá un triunfo ayude a calmar su descontento".
Según Pocognoli, el Real Madrid "tomará la iniciativa y dominará el juego", pero eso "no alterará nuestro estilo de juego".
"Desde mi llegada he promovido un fútbol audaz, aunque los triunfos no siempre lleguen. Seguiremos por ese camino. Es mi visión y la del Mónaco", afirmó.
Por su parte, el central Thilo Kehrer enfatizó que el éxito en el partido dependerá de que el equipo "actúe como un bloque sólido, unido y bien coordinado".
Para el defensor alemán es "complicado justificar la inconsistencia en el desempeño" del equipo del Principado, dado que los futbolistas "se esfuerzan en los entrenamientos".
Kehrer mencionó a Kylian Mbappé, ya recuperado de su lesión y listo para jugar contra su ex equipo. "Avanza año tras año, adquiere experiencia. Sus habilidades son impresionantes. Está en un nivel mundial de primer orden", finalizó el ex PSG.