El Schalke 04 escapa de la bancarrota y regresa a la Bundesliga

El Schalke 04 escapa de la bancarrota y regresa a la Bundesliga

Los orígenes del Schalke 04 en la herencia obrera de Gelsenkirchen se ven en la última línea de su himno, que proclama: “mil fuegos en la noche”, recordando las llamas sobre las minas de carbón, icono del entorno industrial en la cuenca del Ruhr.

El sábado, los ultras del Schalke prendieron bengalas para festejar la victoria 1-0 frente al Fortuna Düsseldorf, que confirmó su promoción a la Bundesliga alemana.

El himno del Schalke prosigue: “Mil amigos juntos, para que el FC Schalke nunca muera”.

En la actualidad, esa letra cobra un tono irónico al recordar que el club casi desciende la campaña anterior, salvándose por poco de bajar a la 3. Liga, lo que, sin los ingresos de televisión, les habría llevado al filo de la quiebra, incapaz de asumir el costo de la licencia para la tercera categoría alemana.

De acuerdo con el analista del Schalke Toni Lieto, de la publicación alemana “Kicker”, el equipo, que llegó a las semifinales de la Champions League en 2010, aún sufre los efectos de una cadena de equivocaciones gerenciales por parte de su exlíder principal, Clement Tonnies, quien manchó la imagen del club con varios escándalos de racismo y vinculados al coronavirus.

Sumado a eso, el club lucha por superar la crisis económica tras la terminación del jugoso contrato de patrocinio a largo plazo con Gazprom, resultado de la invasión rusa a Ucrania.

El director ejecutivo Matthias Tillmann, incorporado al club en 2024, comentó a AFP que el descenso del Schalke a la segunda división fue un “error”: “No somos un equipo de segunda en términos de hinchada e instalaciones”, sentenció.

“Por supuesto, ahora estamos en esa situación, y hay motivos para ello.

“Hemos fallado en el aspecto deportivo, en la administración de recursos... El primer descenso en 2021, junto al comienzo de la pandemia de COVID, impactó fuertemente en las finanzas. Después descendimos de nuevo enseguida, lo que no ayuda”.

En la temporada pasada, el Schalke 04 recibió 62 goles en la 2. Bundesliga, promediando 1,82 por encuentro. Su zaga mostró debilidad particular en el estadio local, encajando 35 tantos en 17 juegos.

Aun así, esta campaña, el equipo ha fortalecido su defensa bajo el mando del entrenador recién llegado Miron Muslic y ha concedido solo 28 goles en 32 partidos, el registro más bajo de la competición.

Con 32 años, Loris Karius ha resultado fundamental en la firmeza defensiva del Schalke.

Karius, inolvidable por esa noche trágica en Kiev hace ocho años, cuando erró dos veces en la derrota 3-1 del Liverpool contra el Real Madrid, estuvo a punto de colgar los guantes antes de unirse al Schalke a inicios del año anterior.

El portero ha jugado 29 de los 32 partidos de su escuadra, recibiendo únicamente 24 goles y manteniendo la puerta imbatida en 12 ocasiones, posicionándose como el mejor cancerbero de la 2. Liga. Karius ha ofrecido atajadas cruciales, con un porcentaje de paradas del 73,6%, el mayor entre los titulares de la segunda división.

“Sin él, el Schalke no habría ascendido”, afirma Lieto a Flashscore. “El nuevo entrenador Muslic dio un claro signo al confirmar a Karius como titular poco tras su arribo. Es justo nombrarlo el portero de la temporada”.

El histórico artillero del Schalke y estrella de la selección alemana, Klaus Fischer, ha instado a Julian Nagelsmann a convocarlo para el Mundial.

El exjugador checo Jan Moravek, quien militó en el Schalke de 2009 a 2012, ha alabado el rol del director deportivo Frank Baumann en un artículo para Flashscore.

Baumann mostró audacia al optar por una elección osada y desconcertante para muchos: invertir 840.000 libras en el austríaco Miron Muslic, quien acababa de bajar con el Plymouth Argyle a la League One, para hacerlo el decimocuarto técnico del club en apenas seis años.

“Muslic ha transformado el clima tan pesimista en el Veltins-Arena mediante una comunicación directa, un plan claro, alta motivación y empatía con los jugadores”, detalla Lieto. “Pide disciplina a sus hombres, lo que ha cohesionado al vestuario”.

Moravek sostiene que la trayectoria de Muslic, que incluyó dos años en el Cercle Brugge de Bélgica, evoca la de Vincent Kompany, quien también aterrizó en el Bayern Munich tras una experiencia inglesa y con influencias del fútbol belga.

Los dos persiguen un estilo agresivo, con presión alta y demandas de intensidad y pasión en sus plantillas.

Otra movida inteligente de Baumann ha sido fichar al bosnio Edin Dzeko como agente libre del Fiorentina en enero.

A sus 40 años, Dzeko, vencedor de la Bundesliga con el Wolfsburg en 2008-2009, se ha erigido en líder ofensivo, anotando seis goles y asistiendo al Schalke en un periodo turbulento del año.

Con 39 años y 314 días, Dzeko ostenta ahora el récord de goleador más longevo en la 2. Bundesliga. El anterior era de Helmut Haller, quien lo tenía con unos tres meses menos al marcar para el Augsburg contra el FSV Frankfurt en febrero de 1979.

Aunque Dzeko y Karius destaquen en el renacer del Schalke, Kenan Karaman podría ser el futbolista del año en el club.

El exseleccionado turco se incorporó en la temporada 2022-2023, en medio del descenso, y ha sostenido un nivel elevado y constante. Aun en esas dos primeras temporadas, donde el Schalke fue solo discreto para los parámetros de segunda, Karaman sobresalió entre sus compañeros.

Adil Aouchiche, llegado en invierno, y Soufian El-Faouzi, sumado en julio del año anterior, también son fijos en el mediocampo por su técnica superior, y prometen evolucionar en la categoría mayor la próxima campaña.

A pesar del horizonte alentador, al Schalke le resta un largo trayecto. Ocho años atrás, finalizó segundo en la Bundesliga y era fijo en la Champions League. En su último descenso, en 2021, regresó en un año, pero repitió la caída al instante.

Por ello, aunque Gelsenkirchen rebosa optimismo, persisten alertas como recordatorio para no desviarse del progreso.

Una vez concluyan las fiestas por el ascenso, el Schalke encarará un verano ajustado en el mercado, con escasos fondos. Retener a Moussa Sylla, el maliense de 26 años clave en el frente de ataque, será un reto mayúsculo.

La meta del club es nítida: evitar otra lucha por la permanencia inmediata. La dirigencia busca armar un conjunto apto para la mitad de la tabla. Ahora existe una fundación firme, y el Schalke luce más sólido que en mucho tiempo”, remata Lieto.