El plan silencioso de Mano Menezes para construir la nueva selección de Perú

El plan silencioso de Mano Menezes para construir la nueva selección de Perú

Mientras las principales selecciones del mundo disputan el Mundial 2026, la selección peruana atraviesa un escenario muy distinto. Sin amistosos programados en el corto plazo y con buena parte de los futbolistas convocables disfrutando de sus vacaciones, el comando técnico encabezado por Menezes aprovecha este periodo para avanzar en un trabajo menos visible, pero igual de importante: observar jugadores, recorrer el país y sentar las bases de un proyecto pensado a largo plazo.

La selección no volverá a disputar un partido oficial hasta septiembre del 2027, cuando se reanuden las Eliminatorias. Ese amplio margen de tiempo le permitirá al entrenador brasileño consolidar una idea de juego, ampliar el universo de convocables y llegar al próximo proceso con un conocimiento mucho más profundo del fútbol peruano.

Durante los primeros días del Mundial, M. Menezes estuvo presente en la ceremonia inaugural y asistió al encuentro entre México y Sudáfrica acompañado por Jean Ferrari, director general de la Federación Peruana de Fútbol. En ese escenario también coincidió con los peruanos André Carrillo y Joao Grimaldo, dos jugadores que continúan siendo seguidos de cerca por el comando técnico.

Tras esa aparición pública, el estratega inició una gira por distintos clubes de la Liga 1. El recorrido comenzó en Universitario, donde sostuvo una reunión con Héctor Cúper y su cuerpo técnico para intercambiar impresiones sobre el presente del equipo crema y algunos futbolistas con proyección para la selección.

La agenda continuó en el norte del país. En Sullana fue recibido por Federico Urciuoli, entrenador de Alianza Atlético, mientras que en Piura visitó a Gerardo Ameli, técnico de Atlético Grau. Posteriormente llegó hasta Andahuaylas para reunirse con el comando técnico de Los Chankas, y el itinerario contempla nuevas visitas a instituciones de Cusco, Arequipa y Moquegua.

Estas recorridas forman parte de un plan de seguimiento que el entrenador ya había puesto en marcha desde su llegada a la Videna. Más allá de los viajes, el brasileño mantiene una observación permanente de la Liga 1 y también sigue de cerca la participación de los clubes peruanos en la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, torneos que considera fundamentales para evaluar futbolistas en un nivel de mayor exigencia.

Mano Menezes apuesta por recorrer el país

Mano trabaja junto a un grupo de analistas de víeo encargados de ampliar el radar de la selección. Gracias a ese seguimiento surgieron nombres como el de Adrián Quiroz, una de las revelaciones de Los Chankas, quien terminó siendo convocado tras destacar en el campeonato local.

No obstante, el proyecto no se limita únicamente a los futbolistas que ya compiten en la máxima categoría. Desde su presentación oficial, Menezes dejó claro que el objetivo es construir un proceso sostenido, por lo que también mantiene una coordinación permanente con Manuel Barreto, jefe de la Unidad Técnica de Menores de la FPF. El propósito es acompañar el desarrollo de las selecciones juveniles y detectar talentos que puedan integrarse a futuro al plantel absoluto.

Dentro de esa planificación también figura el seguimiento de los jugadores peruanos que militan en el extranjero. En la Videna existe la intención de que Mano Menezes viaje durante los próximos meses para reunirse personalmente con varios de ellos y explicarles el proyecto deportivo de la selección. Sin embargo, esas visitas todavía no tienen una fecha inmediata y no se realizarán durante las próximas semanas.

El plan también contempla mantener contacto con futbolistas de ascendencia peruana que desarrollan sus carreras en ligas del exterior, una estrategia que la Federación ha utilizado en los últimos procesos y que seguirá siendo parte del trabajo del área de scouting.

Mientras el Mundial concentra todas las miradas, la selección peruana avanza lejos de los reflectores. Sin competencia oficial en el horizonte cercano, el seleccionador apuesta por recorrer el país, fortalecer vínculos con los clubes y ampliar el universo de jugadores disponibles. Un trabajo silencioso que busca que, cuando llegue el momento de volver a competir, la Blanquirroja encuentre un camino mucho más sólido que el de los últimos años.