El Inter se acerca al Scudetto en medio de un escándalo arbitral en la Serie A
El camino hacia el Scudetto depende por completo del Inter, dado que, con cuatro jornadas restantes, supera en 10 puntos al Nápoles, que jugará contra el Como el sábado por la tarde.
Sea lo que sea lo que ocurra con el Nápoles, el Inter tiene claro que ganar al Parma el domingo le asegurará su 21º campeonato liguero y el tercero en los últimos seis años.
Sin embargo, los aficionados del Inter podrían estar festejando ya el triunfo en las gradas de San Siro la noche previa si el Nápoles cae ante el sorprendente Como, equipo que lucha por entrar en la Liga de Campeones, y si el Milan, tercero a 12 puntos, no logra vencer al Sassuolo.
El Parma ya no se juega nada importante y debería ser un rival asequible para el Inter, aunque el pasado fin de semana se pensó lo mismo y el Inter dilapidó una ventaja de dos goles para terminar empatando con el Torino.
El Nápoles solo aspira ahora a confirmar su plaza en la Liga de Campeones, y un triunfo ante el Como sería suficiente si la Roma no logra imponerse a la Fiorentina el lunes por la noche.
El Nápoles lidera por ocho puntos al Como, quinto en la tabla, y a la Roma, sexta, mientras ambos clubes buscan colarse en las posiciones europeas en las últimas fechas de la liga.
Como y Roma se encuentran a tres puntos de la Juventus, que ocupa el cuarto puesto que da acceso a la Liga de Campeones, y podría condenar al Hellas Verona al descenso a la Serie B el domingo por la noche.
El fútbol italiano en apuros
Aunque lo que más preocupa al fútbol italiano es un escándalo que amenaza con empañar nuevamente este deporte, que ya atraviesa una crisis por la ausencia de Italia en el Mundial por tercera vez seguida.
El director de los árbitros de la Serie A y la Serie B se encuentra bajo investigación por parte de la fiscalía de Milán por el cargo de "fraude deportivo".
Gianluca Rocchi presentó su dimisión el domingo, tras revelarse que él, el responsable del VAR Andrea Gervasoni y dos personas más estaban siendo investigados por ese mismo delito, que puede acarrear hasta seis años de cárcel.
Rocchi, de 52 años, no planea declarar ante los fiscales en la comparecencia del jueves, pero Gervasoni será interrogado por las imputaciones de que las designaciones arbitrales han sido manipuladas en ciertos casos, y de que los árbitros del VAR han recibido indicaciones externas de él y de Rocchi sobre decisiones a tomar.
Otro árbitro, Daniele Paterna, está acusado de falso testimonio en relación con un episodio en el que Rocchi supuestamente golpeó la puerta de la sala VAR para que revisara su fallo sobre una mano en la victoria 1-0 del Udinese sobre el Parma en marzo del año anterior.
También se investiga si Rocchi eligió a Andrea Colombo como árbitro en la derrota 1-0 del Inter ante el Bolonia en abril del año pasado, a pesar de que este supuestamente favorecía a los nerazzurri.
Según un reporte del periódico La Repubblica, Gervasoni es sospechoso de haber ordenado a un árbitro VAR que evitara pitar un penal a favor del Inter por una falta sobre Yann Bisseck en su derrota 1-0 en casa contra la Roma, también en abril.
El Nápoles se llevó el título de liga por solo un punto de ventaja sobre el Inter.
Cinco encuentros están en el punto de mira de la investigación, ninguno de la actual temporada, y las cinco personas formalmente investigadas son árbitros, sin que hasta ahora ningún directivo de club de fútbol aparezca en las pesquisas fiscales.
Pero un escándalo que se alargue es precisamente lo que menos necesita el fútbol italiano, con una federación sin liderazgo hasta finales de junio tras la renuncia de su presidente por el fiasco en el Mundial.