El adiós a una leyenda del fútbol español: Santi Cazorla cuelga las botas

El adiós a una leyenda del fútbol español: Santi Cazorla cuelga las botas

Allá por 2013, uno de los mejores futbolistas españoles, del que seguiremos sin saber si es diestro o zurdo, sufrió un percance en su tobillo derecho. Parecía leve, pero una bacteria devoró varios centímetros de su tendón de Aquiles y le obligó a pasar por el quirófano 11 veces. Y no era para volver a jugar al fútbol sino para poder caminar.

Pero Santi Cazorla está hecho de otra pasta. De la de los elegidos, de la que los dioses del fútbol reparten de vez en cuando para deleite de los aficionados al deporte rey. Y no sólo pudo volver a andar sino que regresó a los terrenos de juego para segujir disfrutando y haciendo disfrutar. Su último deseo, después de una exitosa carrera en el Villarreal, en el Málaga, en el Arsenal y en la selección española, fue devolver al Real Oviedo, al equipo de su tierra, a LaLiga. Lo consiguió y aún apuró algo más para jugar de nuevo en Primera.

Ahora, después de un largo período de reflexión, y tras el descenso de los carbayones, Cazorla dice adiós. 

"Pensamos que la vida da vueltas, hasta que entendemos que algunas historias no terminan. Solo te devuelven al principio, como un ocho. Mi historia no empezó en un gran estadio, ni bajo los focos. Empezó en Fonciello, en un campo cualquiera, con un balón y un niño que solo quería jugar al fútbol. De allí salí. Poco a poco fui haciendo mi camino. Viví cosas muy bonitas. También viví momentos difíciles, que no esperaba. Pero nunca dejé de intentarlo. Y al final, volví. No para cerrar nada, sino para volver a sentirlo. Para recordar por qué empecé. Y ahora, cuando todo se apaga, cuando las botas se cuelgan y el ruido se convierte en silencio, todo encaja. Porque el final no estaba en cualquier sitio. Estaba en mi casa. En el mismo lugar donde empezó la magia. Porque hay historias que no se cierran. Se quedan para siempre. Como un ocho. Como el infinito"

Esas han sido sus palabras para decidir que lo deja como profesional. 

Gracias por todo, Santi Cazorla.