"Diego me defendería", afirma el principal imputado en el caso por el fallecimiento de Maradona

"Diego me defendería", afirma el principal imputado en el caso por el fallecimiento de Maradona

El proceso judicial pretende esclarecer las responsabilidades en la muerte de Maradona, acaecida el 25 de noviembre de 2020, tan solo 22 días después de una intervención quirúrgica por un hematoma subdural y durante su período de convalecencia en casa.

"Diego sería el único que diría la verdad y me apoyaría", manifestó Luque, médico personal de Maradona, durante la duodécima sesión del juicio que se celebra en San Isidro, a 30 kilómetros al norte de la capital argentina.

Ese mismo día también prestó declaración el especialista en cuidados intensivos Fernando Villarejo, quien atendió al astro del fútbol tras la operación y expresó su desacuerdo con la decisión de trasladarlo a su domicilio.

"No era un paciente apto para tratamiento en el hogar. Necesitaba otros recursos", declaró Villarejo, indicando que había recomendado su ingreso en un centro especializado, especialmente por los problemas de adicción de Maradona al alcohol y a los psicotrópicos.

La recuperación en casa fue acordada por la familia, el círculo cercano y el equipo médico de Maradona y tuvo lugar en la localidad de Tigre, próxima a San Isidro.

Durante el juicio, iniciado el 14 de abril, varios testigos señalaron que Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov defendieron esta opción como la única viable, ya que Maradona se negaba a ingresar en un centro de desintoxicación.

"Nosotros recomendamos que fuera a un centro especializado en adicciones", añadió Villarejo.

Luque, Cosachov y otros cinco profesionales sanitarios enfrentan cargos por homicidio con dolo eventual, un delito que supone que eran conscientes del posible desenlace fatal. De ser hallados culpables, podrían recibir condenas de hasta 25 años de cárcel.

Una octava acusada será juzgada por separado en un proceso con jurado popular.