Cavani, el ocaso de un goleador en Boca
Edinson Cavani no ha logrado transferir a Boca Juniors el brillo que mostró en Europa. Con bajo rendimiento, dolencias físicas y abucheos de la afición, el delantero uruguayo de 39 años batalla para culminar su trayectoria con éxito.
Segundo máximo anotador de la selección uruguaya con 58 tantos, solo superado por Luis Suárez (69), el Matador generó entusiasmo entre los innumerables partidarios del club xeneize al incorporarse en julio de 2023.
Incluso disfrutó de una presentación en La Bombonera frente a más de 40.000 espectadores, aunque actualmente lucha por integrarse a las citaciones. De acuerdo con los medios, no figuraría en el encuentro del sábado frente a Gimnasia y Esgrima en La Bombonera, correspondiente a la octava fecha del Apertura.
"Deseo saborear el universo de Boca", manifestó en 2023 al arribar a Buenos Aires, con la ilusión de emular a su ídolo y compatriota Daniel "Manteca" Martínez, quien dejó un legado imborrable en el Xeneize como prolífico goleador en los años noventa.
El presidente de Boca, Juan Román Riquelme, opinó en ese momento que su nuevo fichaje era "el mejor futbolista de la historia del fútbol argentino, sin duda alguna. Una estrella que se ubica entre los diez máximos goleadores activos".
Sin embargo, la "ilusión" de contar con el exatacante del Nápoles y del PSG chocó pronto contra una cruda verdad: la de un Cavani que no ha destacado en un conjunto de alta demanda, con 28 tantos en 81 partidos, sin trofeos y varios meses inactivo por lesiones.
Además, en un contexto donde Boca atraviesa un mal momento, con el entrenador Claudio Úbeda bajo escrutinio por los pobres resultados que sitúan al equipo en el noveno puesto del Grupo A con ocho puntos, alejado de los puestos de playoffs.
Abucheos memorables
Apenas unos meses tras su llegada, en la final de la Copa Libertadores 2023 contra Fluminense en el Maracaná, Cavani tuvo una oportunidad clara de gol pero optó por un pase retrógrado que deshizo la acción, previo a la caída xeneize (2-1).
Los seguidores también recriminaron un tanto fallido con la portería vacía en La Bombonera ante el peruano Alianza Lima, momento en que Boca fue descartado en la fase previa de la Copa Libertadores, en febrero de 2025.
"Existen goles que resultan aislados y perduran, como aquel que no convertí para clasificar a la Copa Libertadores. Lo examinas y comprendes el motivo. Lo revisé en innumerables ocasiones porque nos impidió avanzar. Disparé por reflejo, y lo hice con demora", relató posteriormente.
Tras 77 días de inactividad, Cavani volvió ante Platense (0-0) a mediados de febrero, pero una fotografía suya reposando en una silla plegable durante el calentamiento se difundió ampliamente y provocó descontento entre los hinchas.
Más adelante, en la fecha anterior, Úbeda lo alineó de inicio en el clásico frente a Racing (0-0), pero Boca no remató ni una sola vez al arco y el atacante quedó señalado por una jugada donde, aislado ante el área, prefirió un pase de lado que interceptó un oponente.
A diez minutos del término del encuentro, apareció el indicador de su relevo y miles de aficionados en La Bombonera lo ovacionaron con pitos de desaprobación, un contraste total con los elogios de sus inicios.
"Vamo Boca"
"Precisamente cuando las cosas no fluyen es cuando debemos perseverar... Vamo Boca", compartió Cavani en un conciso publicación en sus perfiles sociales tras ese juego contra la Academia.
El delantero uruguayo ha acumulado más de 400 goles a lo largo de su prolongada carrera, con la mitad de ellos en el Paris Saint-Germain, donde se erigió como el máximo realizador histórico con 200 celebraciones y 43 pases gol en 301 encuentros.
También brilló en el Nápoles, con 104 tantos, en una etapa europea que abarcó Palermo (Italia), Manchester United (Inglaterra) y Valencia (España), antes de volver a Sudamérica para unirse a Boca.
Con un vínculo en Argentina vigente hasta finales de 2026 y ya apartado de la selección uruguaya, el porvenir de Cavani permanece incierto, dado que es uno de los pupilos favoritos de Riquelme, aunque ha malgastado múltiples chances para restablecerse como referente.
Sumado a ello, su estatus como titular se ve amenazado por la incorporación del atacante paraguayo Adam Bareiro, quien marcó dos goles en su estreno con Boca en la Copa local el martes, y con su fuerza bruta se perfila para interrumpir una prolongada esterilidad en el ataque.