Carlos Rotondi: de villano a ídolo del Cruz Azul
Carlos Rotondi tuvo la revancha que su tenacidad merecía y lo logró de la mejor forma posible para dejar atrás cualquier adversidad que haya enfrentado en estos años con un gol en los minutos finales que le dio el tan deseado título del futbol me与世界 mexicano que su gente tanto anhelaba.
Protagonista de momentos amargos, en semifinales y finales ante el América en temporadas anteriores, Rotondi se convirtió en el blanco favorito de una afición impetuosa que fluctúa según su estado de ánimo. Esta noche, todos esos capítulos dolorosos quedaron completamente olvidados.
"Lo soñé incontables veces"
Después de marcar el gol de la victoria, Rotondi recorrió todo el campo del Estadio Universitario para celebrar con la hinchada celeste, que estalló en euforia, abrazándose y entregándose al júbilo. Como si se tratase de una redención colectiva, el argentino levantó los brazos y se dejó abrazar por sus compañeros.
"Lo intenté durante año y medio y hoy por fin ocurrió", dijo Rotondi tras el encuentro con la voz quebrada y un rostro sereno. "Quería lanzarme sobre la gente. Soñé tantas veces con este instante que tenía que llegar", añadió el formado en Newell’s Old Boys.
Consciente de que la vida le debía una oportunidad, Rotondi no dudó en mencionar los malos momentos vividos en los últimos años. "Me tocó sufrir, pero es mi filosofía de vida callar, superar y seguir adelante. Es una lección para mi familia y mis hijas", agregó.
"Por la undécima"
El argentino, cuya imagen quedará grabada en la memoria de miles de aficionados del Cruz Azul, aseguró que nunca habló tras los tropiezos y las duras críticas recibidas en los últimos años. "Aguanté y nunca dejé de soñar", afirmó Rotondi con la medalla de campeón colgando de su cuello.
Desmintiendo cualquier rumor sobre su salida que circuló durante la temporada, Rotondi anunció que ahora disfrutará de unas vacaciones tras festejar con los suyos, pero dejó clara su intención futura. "Iremos por la undécima". Un mensaje que hoy celebra una afición entera, casi tanto como el golazo de media vuelta que será recordado eternamente en el club de La Noria.