Camilo Vargas agiganta su idolatría y su deseo de ser titular en el Mundial

Camilo Vargas agiganta su idolatría y su deseo de ser titular en el Mundial

El esquema táctico firme e inflexible del argentino Diego Cocca en su Atlas no tendría cabida sin la imponente figura de Camilo Vargas bajo los palos. Una combinación que el corazón del atlismo lleva grabada con devoción, elevados a la máxima admiración en medio de toda devoción, cortesía de un bicampeonato soñado.

Desde su posición de control al filo del área, zona que maneja como pocos en la Liga MX, Vargas continúa siendo el punto de partida de la filosofía futbolística del Atlas, desde esos torneos consecutivos. Con un estilo menos vertical que en el pasado, la zurda del colombiano dicta el ritmo.

Sin embargo, más allá de su habilidad con los pies, la influencia de Vargas en el futuro del equipo rojinegro se evidencia en los detalles sutiles. Aquellos que definen el rumbo y el resultado de un encuentro. Independientemente del bloque defensivo bajo con delanteros listos para contraatacar a máxima velocidad, Camilo conserva la serenidad y la transmite a sus compañeros.

Un referente en el fútbol mexicano

Este sábado, el formado en Independiente de Santa Fe también resultó decisivo entre los tres postes. Con la experiencia de un veterano, Vargas permaneció inmóvil ante el penal del América lanzado por Veiga, un brasileño con potente disparo en estas situaciones, y lo detuvo con una calma impresionante en su estreno.

En siete temporadas, Vargas ha parado 18 penales en tiempo reglamentario; en este Clausura 2026, el colombiano suma tres salvadas. Además, el desempeño del portero rojinegro impulsó emocionalmente al equipo de Jalisco para clasificar a la liguilla final, ascendiendo del noveno al sexto puesto.

Al sonar el pitido final, tras resistir los ataques del América, Vargas levantó los brazos hacia el cielo nublado del Estadio Azteca y, gradualmente, sus compañeros se acercaron para festejar la victoria agónica.

En su propio terreno

Para la hinchada rojinegra, es obvio que Vargas debería ser el guardameta titular de la Selección Colombia en la Copa del Mundo. Con Guadalajara como sede base para el equipo de Néstor Lorenzo, los fieles seguidores del Atlas se han comprometido a apoyar para que toda la expedición se sienta como en casa.

Ni el excelente rendimiento de Álvaro Montero en Vélez Sarsfield altera el criterio rojinegro, que ansía ver a uno de los suyos estrenarse en un Mundial. Después de dos torneos como suplente sin minutos de juego, se confía en que Vargas reciba el premio por su dedicación incansable.

A sus 37 años, Camilo Vargas domina, en un conjunto con pocas figuras destacadas, el oficio de portero en el fútbol mexicano. Anhela, en poco más de un mes, replicarlo protegiendo a su nación, con el mando habitual y la misma presencia en cualquier partido.